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La extinión del rinoceronte lanudo no fue cupa del ser humano, en su mayoría

Publicado por Ramón Contreras

En laguia2000 nos encanta la megafauna (que se definen como los animales de más de 44 kilos). Ya hemos hablado de algunos de esos grandes animales que poblaron el planeta no hace tanto. Muchos de ellos convivieron con el ser humano cuando este todavía vivía en cuevas y aprendía a golpear dos piedras para hacer fuego. Durante años las hipótesis de la posible extinción de la megafauna han estado asociadas a la aparición de la especie humana. Bien los cazaba o competía con ellos por el alimento, los seres humanos parecían estar implicados en su desaparición. En los últimos cincuenta mil años se han perdido los dos tercios de todas las especies de grandes mamíferos del mundo. Este periodo de tiempo conocido como el cuaternario tardío estuvo o está acompañado de grandes cambios climáticos. El fin de la edad de Hielo convirtió el planeta en un lugar verde que rápidamente fue colonizado por los vegetales y fue seguida por los animales que venían del trópico. Sin embargo, para los animales acostumbrados al frío y al hielo esto no fue del todo bien. Si bien es verdad que los seres humanos se habían adaptado perfectamente a la vida en el hielo. Pero la presencia humana se multiplica con el deshielo.

Sin embargo, estudios recientes sobre el rinoceronte lanudo en Siberia parecen demostrar que ambas especies convivieron durante miles de años sin más problemas que los típicos que causa el hambre. Estos datos revelan que el rinoceronte lanudo y posiblemente el mamut lanudo, el dientes de sable, el león cavernario o el oso cavernario, propios de la glaciación, no desaparecieran a causa del ser humano, sino de la retirada de los hielos que cubrían el mundo. Situación que paralelamente vino muy bien al ser humano para expandir su territorio. Ha sido esta coincidencia temporal la que ha suscitado la idea de que el ser humano era la causa principal de la desapraición de todos estos animales.

Si bien es verdad que el ser humano no está exento de participación en la desaparición, parece que no fue su presencia la que marcó la marcha de estos grandes animales. Al menos no de todos. La extinción de la megafauna parece que tuvo lugar en dos oleadas. Una hace entre 45.000 y 20.000 años y otra entre 14.000 y 9.000 años asociada al calentamiento de Bølling–Allerød, en la que desaparecieron los rinocerontes lanudos. Hasta hace poco se presumía que la llegada del ser humano a Siberia coincidía por esos milenios. Sin embargo el descubrimiento de un asentamiento de 30.000 años de antigüedad parece indicar que convivieron mucho más de lo que se pensaba. Además, el estudio del ADN de varias muestras de rinoceronte lanudo durante esos milenios reveló que la especie mantuvo una gran diversidad genética (nivel de endogamia), impropia de una especie cerca de la extinción. Así que la convivencia durante 15.000 años con el ser humano parece descartada como causa de su extinción.

El estudio comparado del ADN de diversos herbívoros propios de la edad de hielo ha revelado que contienen genes similares para la protección frente a las bajas temperaturas. Tanto el mamut como el rinoceronte lanudo compartían una variante de un gen especialmente adaptada al frío. Los investigadores proponen que el clima podría haber sido mucho más importante en su extinción. La temperatura subió 10ºC en unos pocos milenios, alterando completamente la flora. Esos dos eventos podrían haber sido demasiado para el rinoceronte lanudo y provocado su exinción

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