Biología
Inicio Agroecología, Biogeografía, Conservación, Ecología Como afectará el cambio climático a la biosfera: especies silvestres, especies de interés humano y al propio ser humano

Como afectará el cambio climático a la biosfera: especies silvestres, especies de interés humano y al propio ser humano

Publicado por Ramón Contreras

El cambio climático es el estado dinámico en el que se ven alterados los factores que componen el ecosistema de la Tierra. Estos cambios producirán que se alteren la temperatura, la pluviosidad o la acidez del mar. El cambio climático llevará a estas variables desde los rangos en los que se encontraban a un nuevo equilibrio estable. El cambio climático es un problema para el ser humano. El hombre se ha adaptado a vivir en una gran variedad de condiciones. Sin embargo, aunque haya gente que viva en el desierto, eso no quiere decir que toda la humanidad esté preparada para vivir en el desierto.

El cambio climático que está teniendo lugar desde finales del siglo XX se caracteriza por un aumento de las temperaturas en general y mayor duración de la estación seca veraniega, así como una mayor duración de las olas de calor y olas repentinas de frío o de lluvias torrenciales. Pero además, también tiene lugar la subida del nivel del mar, el aumento de la desertización o la falta de lluvias regulares, el cambio de la concentración atmosférica de gases o cambios de dirección en las corrientes de aire y de agua.

Además de estos cambios, la alteración del ciclo del agua es otro factor de gran importancia. El ciclo del agua es fundamental para la vida en la Tierra, ya que es el responsable de la distribución y disponibilidad de agua dulce en el planeta. El cambio climático puede alterar este ciclo, provocando sequías en algunas regiones y aumentando las precipitaciones en otras. Esto puede llevar a la escasez de agua en algunas zonas, lo que afectaría a la agricultura y a la disponibilidad de agua potable.

Todos estos cambios afectarán a las especies de todo el mundo. Los seres vivos por lo general se han adaptado a vivir en unas condiciones concretas de temperatura, disponibilidad hídrica, concentración de gases disueltos en el agua (para los seres marinos), etc. Si cambian las condiciones climáticas es muy posible que muchos animales no puedan adaptarse a estos cambios, pero su capacidad de movimiento puede hacer que tal vez migren siguiendo las condiciones óptimas para su desarrollo. Por otro lado, todos los seres vivos sésiles, no solo los vegetales, no van a poder llevar a cabo estas migraciones y grandes poblaciones desaparecerán. Aunque las semillas podrán alcanzar nuevas zonas óptimas, los grandes bosques tardan cientos de años en formarse, por lo que la desertiación ocurriría igual.

De aquellos animales que migren los insectos y los pequeños seres voladores tendrán más posibilidades. Como ejemplo, el elefante africano no tendrá posibilidades de cruzar a España en busca de sus condiciones óptimas, mientras que los mosquitos anofeles podrán pasar desapercibidos en los barcos y aviones que realicen esas rutas.

Un cambio así afectará al ser humano a múltiples niveles. En primer lugar, nos enfrentaremos a nuevas especies invasoras, que llegan a nuestra región en busca de las condiciones que han perdido en las suyas naturales. Pero además, las especies agrícolas adaptadas a crecer en cada país podrían sufrir grandes cambios durante los siguientes años. Imaginemos por un momento como sería Méjico si los tomates, el maíz o los chiles ya no tuvieran las condiciones de desarrollo óptimas. El problema derivado de la bajada de producción de maíz podría ser salvado durante un tiempo comprando maíz a otras regiones, pero el cambio en la agricultura sería tremendo. Además, a esta problemática con la agricultura habría que añadir las nuevas especies invasoras desconocidas por los agricultores.

En definitiva, el cambio climático afecta a toda la biosfera. Miles de especies verán cambiadas sus regiones habituales para vivir y migrarán en busca de otras. La agricultura se verá puesta en apuros por el cambio climatológico y por las nuevas especies invasoras. Finalmente, el ser humano se verá teniendo cosechas cada vez peores si no cambia lo que siembra, así como tendrá que hacer frente a las oleadas de migración humana que se van de las zonas donde las condiciones ambientales ya no permiten tener una densidad poblacional tan alta.

Además, el cambio climático también puede tener un impacto en la salud humana. El aumento de las temperaturas puede favorecer la propagación de enfermedades transmitidas por vectores, como la malaria o el dengue. Asimismo, las olas de calor pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Por otro lado, la alteración de los patrones de lluvia puede afectar la disponibilidad de agua potable y aumentar el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua.

Por último, el cambio climático también puede tener un impacto económico. Los cambios en los patrones climáticos pueden afectar a la agricultura y a la pesca, dos sectores económicos fundamentales en muchos países. Además, los eventos climáticos extremos, como las inundaciones o las sequías, pueden causar daños materiales significativos y requerir inversiones considerables para la reconstrucción.

Por lo tanto, es fundamental tomar medidas para mitigar el cambio climático y adaptarse a sus efectos. Esto incluye reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, proteger y restaurar los ecosistemas, y desarrollar tecnologías y prácticas sostenibles. Solo de esta manera podremos asegurar un futuro sostenible para todas las especies, incluyendo la nuestra.