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Un tomate transgénico con azafrán para luchar contra enfermedades neurodegenerativas (Parkinson, Alzheimer y tumores cerebrales)

Publicado por Ramón Contreras

Un tomate transgénico entra a formar parte de las nuevas herramientas que empleamos para el tratamiento de enfermedades. Llevamos mucho tiempo diciendo que los alimentos transgénicos no sirven solo para crear plantas resistentes a los herbicidas. Ese tipo de plantas pensadas en la industria agrícola fueron de las primeras en desarrollarse y han permitido el crecimiento de la población durante cerca de 40 años ya. Sin embargo, a medida que el dominio de las técnicas y de la ingeniería genética aumenta, también aumentan las posibilidades con las que se encuentran los investigadores.

El Tomafrán, creado por científicos de la Universidad de Castilla la Mancha (España), es un transgénico que sobre el genoma del tomate se han introducido 3 genes del azafrán relacionados con la ruta metabólica que en el tomate da lugar al color rojo típico y en el azafrán da el sabor y color característico. Como comentábamos, gracias a los avances de la ingeniería genética estos genes se han colocado bajo el control de un promotor específico. Esto quiere decir que su expresión está controlada y restringida a una situación concreta y a una localización concreta. En el caso del tomafrán estos genes de azafrán solo se expresarán en los frutos, los tomates, y durante la maduración, de la misma forma que se expresan los genes que darán los licopernos que colorean a los tomates. En esta variedad transgénica los tomates maduros serán de color amarillento, como un dorado no metálico, como el azafrán.

La producción de azafrán por planta es muy baja en comparación con la de tomates

Pero, ¿por qué hacer todo esto? El azafrán y concretamente un compuesto que se genera en grandes cantidades en él, la crocina, es neuroprotector por su efecto antioxidante neuronal. Esto quiere decir que ayuda al sistema nervioso a regenerarse, evitando que las vainas de mielina que recubren las neuronas no se deshagan con el tiempo o la enfermedad. La desaparición de las células de Schawnn, que forman las bandas de mielina, es típico de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson , o el Alzheimer y también en algunos cánceres que afectan al encéfalo (puesto que tiene una actividad antiproliferativa de células cancerosas). Además, este compuesto no ha sido estudiado todavía para otras enfermedades similares, pero sus propiedades es posible que sean aplicables a otros campos de la medicina.

Las propiedades de la crocina están probadas en condiciones de laboratorio. Ahora uno de los dilemas que han quedado en el tintero del desarrollo de esta planta es saber como se empleará el tomate. Por un lado, puede emplearse para obtener de forma barata la crocina. Esta alternativa puede ser interesante si tenemos en cuenta el precio del azafrán y la cantidad necesaria para extraer crocina. Por otro lado, el uso de los tomates como alimento todavía no ha sido analizado. No sabemos si comer tomates con estas características será suficiente, aportará suficiente crocina, para proteger el sistema nervioso de las enfermedades neurodegenerativas. En cualquier caso, esta planta transgénica supone un avance muy interesante tanto para el uso de plantas transgénicas (que ya hemos comentado aquí y aquí) como para el estudio de nuevas vías de protección frente a las enfermedades neurodegenerativas que se encuentran entre las enfermedades que más han aumentado en los últimos 50 años.