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El árbol de la vida

Publicado por Ramón Contreras

Tanto en zoología como en botánica, microbiología o micología y ecología es esencial la correcta clasificación de las especies de estudio. Normalmente se tiene un amplio registro de todas las especies conocidas y para poder incluir una especie nueva a la larga lista de las más de dos millones que conocemos hay que contrastar las características de la especie en cuestión con las más cercanas a ella.

Una versión simplificada del Arbol de la vida muestra las tres grandes ramas, los Dominios Arquea, Bacteria y Eucariotas.

Una versión simplificada del Arbol de la vida muestra las tres grandes ramas, los Dominios Arquea, Bacteria y Eucariotas.

En la actualidad se conocen unos 2,3 millones de especies, no son todas especies actuales, sino que un número considerable de ellas pertenecen a épocas pasadas y han sido analizadas gracias al registro fósil. El grupo más diverso de todos son los insectos, que son alrededor del millón de especies actuales y representan el 70% de las especies vivas.

Basándose en la teoría de la evolución y teniendo en cuenta las relaciones entre especies y grupos taxonómicos se puede crear (de hecho existen varios proyectos trabajando en ello de forma continuada) una taxonomía en forma de árbol, donde cada división de las ramas supone un evento de diferenciación evolutiva. Uno de los proyectos más completos es el “Tree of life web Project” (en inglés el Proyecto web del árbol de la vida), que puedes consultar aquí. Otro proyecto mucho más moderno (lanzado en el 2015) de crear un árbol de la vida a modo de Wikipedia (abierta a cambios y ediciones) se denomina “Open tree of life” El árbol de la vida abierto, pues la intención es que científicos de todo el mundo participen con sus descubrimientos a modificarlo y mejorarlo. Puedes acceder a él aquí.

Estos proyectos parten normalmente del concepto del antecesor común. Un ser unicelular que se presupone que existió y fue el primer ser vivo celular de la tierra, que se denomina LUCA (último antecesor común universal, en inglés Last Universal Common Antecesor). Puedes leer más sobre él en el artículo que le dedicamos aquí.

El árbol de la vida tiene algunas ramas principales, que taxonómicamente corresponden a los Reinos (Eucariotas, Procariotas y Arqueas) que se van dividiendo a su vez en los Filos que han ido apareciendo a lo largo de la historia. El tamaño de una rama, la distancia entre una bifurcación y la siguiente corresponde al tiempo estimado que se cree que ese grupo evolucionó conjuntamente y cada bifurcación corresponde a un proceso de especiación. Algunas ramas alcanzan la actualidad, esas son las que representan a las especies que se han catalogado y están vivas. De forma similar, las especies extintas (trilobites dinosaurios, etc.) son ramas más bajas del árbol. Las especies recogidas en el proyecto del Árbol de la Vida abierto se extienden a lo largo de más de 3 millones de años.

Cuando se crean estos proyectos de relación filogenética siempre aparecen cosas que llaman mucho la atención, dependiendo de los criterios de clasificación utilizados. Uno de los casos más curiosos es la de los cocodrilos, que dependiendo de los criterios utilizados, morfológicos o genéticos, se asocia a reptiles o a aves. Aunque es curioso esta clasificación, no es del todo extraña puesto que ambos grupos de vertebrados se encuentran estrechamente emparentados y algunas especies, pasadas y presentes, deben tener características de ambos grupos.

Categorías: Evolución, Taxonomía