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Tortugas de caparazón blando

Publicado por Ramón Contreras

Todo el mundo sabe que las tortugas son reptiles con un caparazón duro que las protege, que encogen el cuello debajo del caparazón, que se mueven despacio y que cuando son ninjas adolescentes les gusta la pizza. Bromas a parte, el 99,99% de la población definiría a las tortugas como seres con caparazón y que se mueven lentamente. Esto es cierto para casi todas las especies de tortugas. Sin embargo, existe un pequeño grupo de tortugas que tienen el caparazón blando, los trioníquidos. Este grupo de tortugas son muy antiguas y se encuentran muy cerca de la división evolutiva de las tortugas. Es posible que a partir de tortugas de caparazón blando se desarrollasen los grupos modernos de tortugas de caparazón duro que ocultan la cabeza.

Filogenia e historia evolutiva: Existen 34 especies de caparazón blando. 33 de ellas se clasifican juntas en una única familia taxonómica Trionychidae, los trioníquidos (a veces se confunde con su superfamilia Trionychoidea, que también incluye a la familia Charettochelyidae, que tiene solo una especie de tortugas de caparazón blando). Además existen 2 familias más extintas. Los trioníquidos están subdividido en dos grandes subfamilias, que en conjunto cuentan con 14 géneros. La mayoría de ellos cuentan solo con un par de especies aunque se han encontrado varias especies fósiles, esto refuerza la sensación de que son un grupo evolutivamente antiguo y muy diverso con pocas especies por género. Evidentemente, todas ellas pertenecen al Orden Testudines, el de los quelonios o tortugas, y dato importante pertenecen al suborden Cryptodira, las tortugas que esconden la cabeza. A partir de ahí se clasifican como cualquier reptil. Clase Saurópsida, Subfilo Vertebrata, Filo Chordata y Reino Animalia.

Pelochelys signifera, una típica tortuga de caparazón blando

Descripción física: Como ya hemos dicho, estas tortugas se caracterizan por tener caparazones blandos, normalmente recubiertos de una piel gruesa. Las placas óseas no han llegado a endurecerse del todo y volverse rígidas, pero sí tienen cierta consistencia. Al no tener que aguantar el peso del caparazón, estas tortugas son especialmente rápidas, en comparación con otros miembros de la familia. Además, todas ellas son acuáticas, lo que la ausencia del peso las hace todavía más rápidas en el agua. Son todas cazadoras, algunas se entierran en fondos de arena a la espera de sus presas. Sus narices muy vistosas en punta con grandes orificios les permiten permanecer en el agua sin salir durante periodos muy prolongados.

Distribución y hábitat: Las tortugas de caparazón blando están distribuidas por todo el globo en las regiones templadas. Aunque solo hay 2 especies en el continente americano, la mayoría se encuentran en África y Asia, llegando alguna especie a Oceanía (Papúa). Todas ellas están fuertemente asociadas al agua, ya sea dulce o salada.

Interacción con el ser humano: Muchas de las especies se encuentran en algún estado de conservación amenazado según los criterios de la UICN. Su caparazón blando las convierte en un blanco muy asequible para la pesca humana. Muchas de ellas no se han descrito hasta entrados en el siglo XXI dado que son de carácter esquivo y no excesivamente numerosas. Por ejemplo, Pelochelys signifera fue descrita en 2003 y en 2018 entró en la categoría de vulnerable de la UICN.