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Diferencias morfológicas de hormigas reinas y obreras

Publicado por Ramón Contreras

Las hormigas son uno de los grupos de seres vivos más numerosos. Se ha calculado que el peso de todas las hormigas del mundo sería el mismo que el de seres humanos. Al revés que estos últimos, las hormigas tienen una sociedad muy estructurada con una reina, algunos machos y multitud de hembras trabajadoras guerreras u obreras, que realizan todas las tareas necesarias como excavar túneles, recoger alimento, limpiar y defender el hormiguero, etc. Todas menos una, la reina es la única hembra que se reproduce y asegura la supervivencia de la línea genética del hormiguero. En este aspecto un hormiguero funciona como un ser vivo pluricelular, en el que la reina y los machos serían comparables al órgano reproductor. Puedes leer nuestro artículo de cómo lo hace la reina para controlar al resto de obreras, aquí.

Todas las hormigas presentan polimorfismo. Por un lado tenemos a las reinas que durante su juventud tienen alas y vuelan para aparearse y fundar un nuevo hormiguero y cuando crecen tienen un abdomen muy grande y que casi no les permite moverse. Los machos también alados vuelan en el cortejo que precederá a la fundación del hormiguero. Los machos protegen el hormiguero, de posibles invasores y de otros machos. Aunque también se aventuran en otros hormigueros para intentar fecundar a las reinas de otros hormigueros. En qué se convertirá una larva depende de un gran número de factores. Se han hallado factores genéticos, pero también en la alimentación o en las condiciones ambientales que decidirán si la larva se convertirá en una futura reina o en una obrera.

Dentro de las obreras depende de la especie encontramos más o menos diversidad. Hay especies que tienen solo una casta de obreras que presentan todas el mismo tamaño y la misma morfología y la realización de tareas se distribuye homogéneamente entre todos los miembros de la colonia. Sin embargo, existen numerosas especies en las que sí encontramos hasta 5 castas de obreras diferentes. El tamaño del cuerpo y el de sus mandíbulas suele ser el factor determinante en las tareas que puede llevar a cabo cada una. Las más corpulentas y con las pinzas más potentes suelen ser las que defienden el hormiguero. Las siguientes en tamaño, en las especies que las tienen, suelen destinarse a tareas de caza. Buscan y cortan trozos de hojas o restos animales para llevarlos al hormiguero, y en caso de necesidad pueden ayudar a las guerreras en las tareas bélicas. Las hormigas obreras tienen el primer segmento del tórax más grande, permitiéndoles tener una musculatura más potente en las patas y en el cuello. Esto explicaría la enorme fuerza que presentan las hormigas para acarrear objetos mucho más pesados que ellas mismas. Dependiendo de la casta este segmento estará más o menos desarrollado. Mientras que las reinas y los machos tendrán más desarrollado el segmento torácico en el que se insertan las alas y reducido el que proporciona la musculatura del cuello. En las especies en las que la reina sale a cazar hasta que el hormiguero tiene obreras suficientes para hacerlo se encuentran ambos segmentos desarrollados por igual.

Dependiendo de la edad las hormigas obreras pueden dedicarse a diferentes trabajos. Es normal que la primera parte de su vida -o las castas más pequeñas- la pasen dentro del hormiguero y solo cuando son mayores -o las castas de mayor tamaño- se arriesguen a salir y participar en las tareas de búsqueda y recolección de alimento. En algunas especies, algunas obreras adultas son alimentadas excesivamente y funcionan como almacén de alimento.

Lee sobre las hormigas aquí y sobre algunas especies concretas rojas americanas y europeas, y las hormigas negras.

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