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El dímero D, diagnóstico de trombosis y heridas internas

Publicado por Ramón Contreras

El dímero D es un fragmento de la fibrina que se libera cuando se rompe un coágulo o una placa formada por partículas sanguíneas. El dímero D no tiene una función biológica propiamente dicha; sin embargo, resulta de gran utilidad para el diagnóstico clínico de afecciones coronarias o relacionadas con heridas en el sistema sanguíneo. La fibrina es la proteína encargada de unir (con fibras) diferentes compuestos de la sangre para formar tapones en las heridas para que deje de escaparse la sangre fuera del sistema circulatorio. Puedes leer más sobre la fibrina en el artículo que le dedicamos “Fibrina, la proteína de las costras y los tapones sanguíneos”.

Cuando se forma un coágulo, la sangre deja de poder llegar a los tejidos.

Cuando un tapón de fibrina se rompe por fibrinólisis, es atacado por enzimas propios para restablecer la circulación normal, la fibra se rompe en trozos más pequeños a los que denominamos dímero D y dominio E. La molécula de fibrina está formada por 2 dominios D (de ahí que se llame dímero) y un dominio E, que se repiten a lo largo de su estructura. El dímero D, y el dominio E, se liberarán a la sangre y circularán por ella hasta que sean degradados a su vez. Esto nos permite con una sencilla prueba, un análisis de componentes sanguíneos, determinar si un paciente ha sufrido una trombosis. La trombosis es una afección que se caracteriza por la formación de una placa o masa hemática. Es decir, la fibrina forma agregados en la sangre sin que haya una herida. Cuando esto pasa, la masa o trombo puede llegar a tapar un vaso sanguíneo, impidiendo que la sangre circule. En ese momento y mediante la fibrinólisis podremos intentar eliminarlo.

La plasmina es la enzima encargada de degradar la fibrina y liberar los dímeros D. en la sangre podemos encontrarlos tanto solos como formando agregados mayores con un dominio E, debido a que la molécula de fibrina se ha cortado en esos fragmentos y se ha separado del coágulo antes de que la plasmina tuviera tiempo de volverlo a cortar. Es por eso que se pueden encontrar tanto con pesos moleculares alrededor de los 190 KDa, cuando es solo un dímero D, y 340 KDa, cuando tiene además un dominio E.

Los dímeros D no están presentes normalmente en la sangre en humanos. Un cuerpo sano no está formando coágulos y, por lo tanto, no se están degradando. La presencia de dímero D revela, pues la existencia de trombos o coágulos en la sangre. Esto puede deberse bien a una herida cerrada que se está curando, o bien a una trombosis venosa. Las personas que presentan mayor probabilidad de tener un trombo son las personas mayores, las sedentarias y las embarazadas. La circulación lenta de la sangre es uno de los factores que aumentarán la probabilidad de tener un trombo.

Para detectar dímeros D en el laboratorio se usan técnicas inmunológicas. Aunque existen diferentes kits comerciales, todos se basan en un principio similar. Un anticuerpo monoclonal que reconoce exclusivamente los dímeros D de humanos se incuba con una muestra de plasma sanguíneo. El punto de reconocimiento de los anticuerpos de los kits comerciales varía en función de la empresa, aunque todos tienen una eficacia similar.