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Nobel de medicina 2022 para Svante Pääbo, por sus descubrimientos sobre la evolución del ser humano

Publicado por Ramón Contreras

El premio más prestigioso de las ciencias que estudian la vida, el premio Nobel en medicina o fisiología, ha sido concedido al investigador de origen sueco Svante Pääbo, aunque sus trabajos se han realizado a caballo entre sus laboratorios de Alemania y Okinawa. El galardón ha sido concedido por su labor en la clarificación de los orígenes evolutivos del ser humano. Entre sus interesantísimos trabajos cabe estacar la secuenciación genómica de nuestro pariente más cercano el hombre de Neanderthal, pero también el descubrimiento de los denisovaros, otra rama de homínidos que se separó algo antes que los neandertales. En realidad, los 3 grupos: neandertales, denisovaros y sapiens, convivieron durante un tiempo. De hecho, uno de los hallazgos por los que ha sido premiado es por establecer que hubo intercambio genético entre las poblaciones de los 3 grupos hace 70.000 años, cuando el sapiens se alejó de su centro en África.

Los neandertales compartieron la Tierra durante miles de años con nosotros.

El árbol que dio las 3 ramas evolutivas de los homininos (los parientes del ser humano) calculamos que tiene algo más de 1 millón de años de evolución separada del resto de homínidos. A su vez, se empezó a separar hace 700.000 años con la separación de los denisovaros que salieron de África para colonizar el continente norteño. Posteriormente, hace unos 400.000 años se separarían los neandertales. Cada uno de ellos colonizaría el continente euroasiático por separado, aunque el flujo de genes entre ambos fue constante. Finalmente, hace unos 300.000 años los sapiens salieron de África y se expandieron por el mundo. Desde entonces hasta hace solo 30.000 años convivieron con las otras dos especies.

En la sima de los Huesos en Atapuerca, una población conocida de neandertales, se observó que el ADN mitocondrial era muy parecido al denisovaro. Esto es debido a que este ADN es exclusivamente de transmisión materna y demuestra que ambos grupos se emparejaban. Lo mismo se ha observado entre las 3 especies en tiempos más modernos.

La interacción genética entre los 3 grupos fue intensa. Por ejemplo, los estudios realizados han mostrado que hasta un 17% del genoma específico de homínidos está compartido entre denisovaros y neandertales, mostrando el flujo entre unos y otros. Por otro lado, la respuesta de qué pasó con estos dos grupos cuando apareció el sapiens se vuelve más complicada. La primera hipótesis que se barajó fue una victoria militar o técnica de nuestra especie sobre las otras. Ahora, gracias a los nuevos datos aportados por los estudios de Svante Pääbo, cobra fuerza la hipótesis de una disolución de su acervo genético dentro de la población sapiens. No sabemos si ellos veían diferencias entre unos y otros o si simplemente eran poblaciones intentando sobrevivir.

Volviendo a los trabajos del Nobel, parte del mérito es recuperar (y secuenciar) ADN de restos de esa época, puesto que aunque el ADN es una molécula muy estable en todo este tiempo se ha degradado en gran medida. Gracias a los trabajos liderados por Svante Pääbo se mejoraron las técnicas para recuperar y secuenciar este tipo de moléculas antiguas y de paso ayudar a responder un poco más a la pregunta ¿De dónde venimos?