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La gran memoria de los elefantes

Publicado por Ramón Contreras

Los elefantes son uno de los grandes mamíferos que existen en la actualidad. Su memoria es célebre y ha sido repetida desde documentales hasta en películas. Sus capacidades para seguir las tormentas en busca de pastos frescos o la tristeza que muestras al encontrar los huesos de sus parientes directos dan una idea de lo inteligentes que pueden ser. Sin embargo, su gran memoria tiene un papel fundamental en la supervivencia de la especie y existe un motivo evolutivo para que la hayan desarrollado tan bien.

La sabana es un lugar con muy pocos puntos de relieve en los que fijarse. Es una gran extensión de terreno plano con vegetación esporádica y con ríos caudalosos pero distantes. Para conseguir alimento en una región así hay que desplazarse grandes distancias, durante días enteros para alcanzar las zonas más verdes. Aquellos que posean el conocimiento de los mejores recursos serán los que sobrevivan.

Un estudio siguió durante años hasta a 15 grupos diferentes de elefantes, mediante señales GPS y descubrió sus exactas rutas a través de esa gran extensión de terreno y la fiabilidad de sus direcciones para encontrar alimento. La memoria del elefante está enfocada en reconocer sitios, tiene una gran memoria espacial que le permite identificar sitios en los que ha estado hace años.

Durante una década se siguió a estos grandes caminantes y se comprobó que eran capaces de recordar donde habían encontrado el forraje de mejor calidad en los últimos años para decidir a donde desplazarse durante la estación seca. Incluso teniendo recursos a su alcance sin necesidad de desplazarse, los elefantes preferían ir en busca de alimentos determinados dependiendo de la época del año. Aunque tuvieran una zona de una determinada vegetación abundante cerca elegían desplazarse a otra región mostrando preferencias alimenticias o gustos por una planta u otra dependiendo del momento. Igualmente, durante la estación de lluvia recorrían más territorio para buscar agua, mientras que en el periodo de carestía intentaban moverse menos de las fuentes del líquido elemento. En estas situaciones es su gran memoria la que los conduce por la sabana de un lugar histórico con buen forraje a otro, todo ello sin alejarse nunca demasiado de las fuentes de agua para poder beber. Incluso muchas veces se aprovechan de fuentes de agua de origen humano para beber.

Un dato curioso sobre el estudio de sus movimientos en un parque natural de Etosha, en el norte de Namibia, es que se vio que los elefantes durante la estación seca se desplazaban por los caminos de tierra creados por los humanos para moverse entre las diferentes zonas de recursos. Se cree que el terreno allanado de una carretera ha sido adaptado por los elefantes para precisamente lo mismo que lo usan los humanos, desplazarse con mayor velocidad y sin tener que ir sorteando los elementos del terreno salvaje.

Los elefantes son formadores del paisaje de la sabana. Su paso consume gran cantidad de vegetales, pero también deja alimento para otros animales que se han asociado con ellos y se aprovechan de los troncos caídos o de otras hierbas que los elefantes no aprovechan.

Lee más datos curiosos sobre los elefantes en su propio artículo o sobre los mastodontes, los primos lejanos de mamuts y elefantes. O sobre los paquidermos, un grupo heterogéneo de animales con características similares que hizo que se agruparan al principio del estudio animal.