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Ave del año 2023 (España) el aguilucho ceniza SEO/Birdlife

Publicado por Ramón Contreras

El premio al Ave del año es un concurso “de popularidad” que realiza la Sociedad Española de Ornitología (SEO) que forma parte de Birdlife (la sociedad internacional de ornitología y avistamiento de aves más grande del mundo). Este premio en el que las personas votan por el ave del año y en el que todo el mundo puede votar ha proclamado campeón del año 2023 al aguilucho cenizo (Circus pygargus) con 3.100 votos y un amplio margen, de 800 votos frente al segundo puesto, el alimoche común.

La SEO/Birdlife y las diferentes ramas que tiene en cada país, se dedican a promover y proteger la vida de las aves salvajes de cada territorio mediante campañas de concienciación (como este premio), pero también con programas de avistamiento, anillamiento, y liberación. Y es que las aves son uno de los colectivos animales que más está sufriendo la pérdida de hábitat. Su capacidad de recorrer grandes distancias hace que busquen condiciones muy concretas para vivir que muchas veces son alteradas fácilmente al pasar una carretera o plantar un campo nuevo. Además, al ser poblaciones “flotantes” es difícil establecer sus territorios y por lo tanto sus necesidades.

Siguiendo con el ejemplo del Aguilucho cenizo, esta especie de ave que encontramos desde Francia hasta Polonia en verano (en época de cría) y desde el sur del Sahara hasta el cuerno de África (para pasar el invierno) tiene en España una importante población tanto migrante como estable. Sin embargo, en el país ha perdido en la última década cerca del 25% de su población debido a la pérdida de su hábitat. Este ave especializada en cazar desde la altura el las hierbas bajas suele asociarse a estepas, los campos cultivados y de cereales (tan típicos del centro español), pero que el abandono del campo está relegando a campos de matas. Una vez perdido su hábitat natural, las estepas, encontró en los campos de cultivo un ecosistema similar en el que podía defenderse. El abandono del campo y la no regresión del medio a su estado natural hacen que los aguiluchos cenizos no encuentren territorios para cazar y obtener alimento para sus pollos. También el cambio de uso de secano a regadío intensivo impide al aguilucho ver a sus presas desde el aire. El aguilucho cenizo caza relativamente bajo en comparación con otras rapaces diurnas, posándose en el suelo frecuentemente por lo que los campos abiertos son esenciales para él.

En cualquier caso, el aguilucho cenizo es un ejemplo más de especies de aves en regresión debido a la pérdida del hábitat. En España han querido darle voz a este caso para alertar sobre la situación de cientos de especies. El aguilucho cenizo todavía no está en la Lista Roja de especies en peligro de extinción (se encuentra todavía en la categoría de “preocupación menor”). Pero con una pérdida del 25% en una década pronto es posible que haya que cambiarla de grupo. La ciencia siempre ha demostrado que es mejor prevenir que curar. Si gracias al trabajo de organizaciones como SEO/Birdlife sabemos que estas pérdidas se están produciendo, ¿no sería mejor actuar ahora antes de que la situación sea crítica?