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Anatomía de un escarabajo

Publicado por Ramón Contreras

Los escarabajos son el grupo de Insectos más amplio. Su enorme éxito evolutivo ha dado lugar que una diversidad morfológica sin igual. Sin embargo, todos los escarabajos mantienen una estructura común similar. Por lo que, la mayoría de las veces, resulta fácil identificar un individuo como miembro del grupo de los escarabajos aunque sea la primera vez que se ve.

Los escarabajos aunque muy diversos mantienen cuertas características comunes a todos ellos.

Los escarabajos aunque muy diversos mantienen cuertas características comunes a todos ellos.

En la taxonomía zoológica se denomina escarabajo o coleóptero a todos los miembros del Orden Coleoptera. Existen catalogadas casi cuatrocientas mil especies de coleópteros y cada año se describen cerca de una docena de especies nuevas. Puedes leer los artículo que le dedicamos a los grupos de coleópteros aquí (próximamente) y a las generalidades sobre escarabajos aquí.

Los escarabajos tienen dos fases vitales separadas por una metamorfosis. La larva y el adulto. Las larvas son gusanos segmentados con patas muy poco desarrolladas y grandes ojos y aparato masticador muy bien desarrollado. Los individuos adultos de las especies de coleópteros, como todos los artrópodos, tienen el cuerpo dividido en cabeza tórax y abdomen. Su tamaño es muy variable, desde los pocos milímetros de longitud, hasta los 20 cm del escarabajo titán.

La cabeza es compacta sobresaliendo de ella dos antenas saliendo a cada lado con unos 11 artejos por lo general. Sus piezas bucales son casi siempre masticadoras. Están compuestas por unas mandíbulas con forma de pinzas con las que separan el alimento, recubiertas por el labro, una placa del exosqueleto que las protege. Acompañando a las mandíbulas encontramos las maxilas, encargadas de triturar la comida. Acompañando a las maxilas tenemos el labio, para su protección y pequeñas antenas sensoriales en las maxilas, los palpos maxilares. Os palpos se encargan concretamente del gusto y el olfato, este último más importante en las especies acuáticas. En la cabeza también se encuentran un par de ojos compuestos y carecen de ocelos complementarios.

El tórax está compuesto por protórax, mesotórax y metatórax. El protórax está más desarrollado que en otros insectos y forma un escudo de quitina llamado pronoto. Mesotórax y metatórax, se encuentran fusionados. En ellos se insertan el único par de alas membranosas. En otros grupos de insectos encontramos dos pares de alas. Las alas se pliegan bajo los élitros para protegerlas, los élitros son el primer par de alas que se han transformado, endureciéndose para proteger al segundo par de alas y el abdomen. El plegamiento de las alas es exclusivo de este grupo y la forma del plegamiento se utiliza para diferenciar especies. En el tórax también se insertan los tres pares de patas marchadoras, cada una compuesta por seis segmentos (coxa, trocánter, fémur, tibia y tarso).

Dependiendo de la especie las alas están más o menos desarrolladas y por lo tanto su capacidad de volar cambia. Hay especies torpes en vuelo como el escarabajo rinoceronte. Aunque los escarabajos no son los mejores voladores existen otras con rápidos vuelos de precisión como el escarabajo tigre australiano, que alcanza los 2,5 metros por segundo de velocidad.

El abdomen se encuentra a continuación del tórax sin “cintura”. Está compuesto por 10 segmentos o uromeros, aunque en ocasiones puede desaparecer el primero y/o el segundo o el último. En los machos el conducto seminal da al exterior entre los segmentos IX y X, en las hembras se encuentra en el IX y el el X se encuentra el ano.

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