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Enfermedad de SARS o del virus de la neumonia oriental

Publicado por Ramón Contreras

El Síndrome Respiratorio Agudo Grave, o en sus siglas en inglés SARS es una enfermedad humana causada por un virus del grupo de los coronavirus (CoV). Dentro de este grupo de virus hay especies capaces de infectar las vías respiratorias de un gran número de animales de sangre caliente, aves y mamíferos. Puedes leer más sobre las características generales de este grupo en el artículo que le dedicamos aquí (próximamente).

El SARS tiene la forma típica de los coronavirus al microscopio.

El SARS tiene la forma típica de los coronavirus al microscopio.

Los virus del grupo coronavirus se caracterizan por mantener su material genético en hebras de ARN monocatenario de sentido positivo. Esto quiere decir que nada más introducir su ARN en el interior de una célula huésped éste es capaz de replicarse y producir proteínas usando la maquinaria propia de la célula eucariota. Entre todos los coronavirus existe una alta frecuencia de recombinación genética. El ARN de especies próximas de coronavirus puede emparejarse y recombinarse para dar lugar a nuevas variedades de los virus. Es por esto que los coronavirus son muy difíciles de controlar y en ocasiones generan brotes violentos puntuales.

En concreto, el primer caso de SARS se detectó en la provincia de Cantón en China, en noviembre de 2002. El SARS-CoV era una nueva mutación del coronavirus que infecta normalmente el aparato respiratorio en humanos. El coronavirus humano causa faringitis y en casos graves bronquitis, aunque no suele ser letal. Esta cepa surgida en Cantón y que se generó por mutación natural del virus, fue muy virulenta. La infección de unas 9.000 personas en tan solo algo más de medio año fue alarmante. Sobre todo porque las infecciones tuvieron lugar en más de una veintena de países alrededor del mundo, el virus se esparcía muy deprisa. Cómo llegó el virus a países de todo el mundo todavía no ha sido aclarado. Es posible que el hecho de que en ocasiones la infección curse de forma asintomática haya ayudado a su dispersión. Algo menos de 1.000 personas murieron ese año a causa de la infección vírica. Su tasa de mortalidad mundial era fue del 13% de los infectados, aunque algunos lugares como Canadá o Honk Kong tuvieron tasas del 18% y en China superó el 20% de muertes.

Cuando aparecieron los primeros casos se creyó que el virus pertenecía al grupo de los paramixovirus. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aclaró en 2003 que era en realidad un virus del grupo Coronavirus y además que era un virus no descrito con anterioridad en humanos.

En febrero de 2003 la OMS estableció un protocolo de cuarentena ante posibles casos de contagio. Los síntomas de la infección son muy comunes (fiebre, cansancio, tos…) y pueden confundirse con los del resfriado común. Es por eso por lo que hay que esperar a que la infección avance para poder determinar si realmente está causada por SARS-CoV. Tras dos días de la infección aparecen los peores síntomas, necesitando respiración asistida el 20% de los afectados por SARS.
En 2004 unas 500 personas fueron puestas en cuarentena en China ante la posibilidad de un rebrote. Sin embargo, parece que la epidemia fue contenida exitosamente.

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