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Enfermedades de transmisión sexual (ETS)

Publicado por Victoria González

Las enfermedades de transmisión sexual son aquellas en la que la vía típica de contacto es la sexual, ya sea a través de mucosas o de fluidos corporales. Son producidas por organismos que resisten mal las condiciones del medio. Se trata de enfermedades muy comunes debido a razones de tipo social y cultural:
– Se ha incrementado la movilidad de los seres humanos y la densidad de población.
– Desde los años 50 se han desarrollado tratamientos relativamente eficaces contra estas enfermedades, haciendo que la población se relaje en sus hábitos.
– El desarrollado de anticonceptivos como la píldora ha hecho que en muchas ocasiones no se emplee el preservativo, de forma que se favorece la posibilidad de contagio.

Virus de la hepatitis B

Virus de la hepatitis B

Los organismos que producen estas enfermedades son de todo tipo: eucariotas, bacterias, virus… solo hay vacuna eficaz contra la hepatitis B. Algunas de las enfermedades más importantes de transmisión sexual son:
Virus del papiloma
Clamidiasis: producida por Chlamydia trachomatis. Provoca una uretritis inespecífica. Está aumentando su incidencia. El tratamiento es con tetraciclina.
Candidiasis: producida por el hongo Candida albicans. Es muy frecuente y produce picores vaginales. Frecuente tras tomar antibióticos. Se trata bien con flucozanol.
Herpes genital: producida por el virus Herpes simplex. Suele ser recurrente y se trata con aciclovir.
Gonorrea: su incidencia ha disminuido mucho debido al desarrollo de tratamientos eficaces con penicilina, espectinomicina y cefotaxima. Producida por Neisseria gonorrhoeae.
SIDA: muy letal. No existe cura, y los tratamientos con retrovir alargan la vida del enfermo.

Sífilis: producida por Treponema pallidum. Es una enfermedad grave, pero no muy frecuente, y su incidencia está disminuyendo en los países desarrollados. En sus fases iniciales produce una herida llamada chancro en el lugar de la infección. También se produce una inflamación de los ganglios. En un tercio de los pacientes, la enfermedad se cura de manera espontánea en estos primeros estadíos. En sus siguientes etapas produce fiebres, dolor de cabeza, irritaciones de la piel y, ya en sus fases más avanzadas, se producen daños en el sistema nervioso central y daños cardiovasculares. El tratamiento consiste en penicilina G cristalizada y suelen ser inyecciones muy dolorosas. Generalmente se diagnostica combinando distintos tipos de pruebas y por los síntomas clínicos. Con técnicas de microscopía se realiza una tinción negativa para ver la forma básica de la espiroqueta. Mediante pruebas serológicas se detectan anticuerpos antitreponema. Una de las pruebas es la reacción de Wasserman, en la que se emplea un antígeno inespecífico extraído del corazón del buey. El problema es que solo da positivo muchas semanas después de contraer la enfermedad, y da muchos falsos positivos. También se emplean anticuerpos sacados directamente de Treponema, pero siguen dando positivo incluso después de la cura.
Hepatitis B: es una enfermedad vírica, cuya incidencia está disminuyendo gracias en parte al desarrollo de la vacuna.

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