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Ciclo vital y reproducción de musgos (Bryophyta)

Publicado por Ramón Contreras

Aunque la botánica estudia los musgos, así como los helechos y otras formas de vida fotosintética y sésil, pues estos grupos forman parte del Reino Plantae. Esto no quiere decir que un musgo y un naranjo estén más relacionados entre ellos que una vaca y un mosquito en términos evolutivos. Puesto que aunque ambas forman parte del mismo Reino taxonómico pertenecen a Divisiones diferentes (Bryophyta y Magnoliophyta respectivamente). Incluso dentro de los musgos la taxonomía es algo confusa y no se delimita muy bien la División. Pues leer más sobre el tema en los artículos que les dedicamos aquí.

Una de las características que hacen a los musgos un grupo claramente diferente al resto de plantas es algo tan importante como su ciclo vital. Mientras que las plantas, así como un gran número de animales, son diploides (2n copias de cada cromosoma) (sus células somáticas, aquellas que componen los tejidos del cuerpo, contienen 2 copias de cada cromosoma en sus núcleos). Por el contrario, en musgos las células somáticas son haploides (n copias de cada cromosoma), sus núcleos contienen tan solo una copia de cada cromosoma. Los musgos son organismos más sencillos que las plantas dicotiledóneas o monocotiledóneas. No forman tejidos tan especializados y esto tiene su repercusión en la reproducción. Los musgos no forman flores ni frutos. En los extremos del tejido vegetativo fotosintético (denominados filidios, porque no son hojas verdaderas) se forman los órganos sexuales. Los órganos sexuales femeninos se denominan arquegonios y son protegidos por un conjunto de filidios modificados, denominados en conjunto arquegonio. El órgano sexual masculino se denomina anteridio y los caulidios modificados para su protección forman el perigonio.

En musgos puede coexistir los sexos en un mismo individuo, se les denomina dioicos, si la especie de musgo tiene los sexos separados en individuos diferentes son monoicos. Independientemente de esto los musgos requieren del agua para la fecundación, puesto que los espermatozoides (n), que se mueven gracias a dos flagelos, necesitan el medio acuoso para llegar hasta los arquegonios y entrar en los óvulos (n). Cuando la fecundación se realiza con éxito se forma un esporófito diploide (2n) dentro del arquegonio. El esporofito se desarrolla en su interior durante un tiempo que varía dependiendo de la especie entre 3 y 6 meses.

Pasado ese tiempo el esporófito (2n) ha sufrido una multiplicación y división por meiosis, por lo que el arquegonio contiene un gran número de esporas haploides (n). Cuando se seca el musgo, durante los meses secos del año, el arquegonio se seca y fractura, liberando al medio las esporas. Éstas se dispersarán y resistirán los meses de sequía hasta que vuelvan las lluvias. En ese momento la espora absorberá agua y empezará su proceso de desarrollo. A partir de la espora (n) se formará un nuevo individuo (n) completo, que eventualmente dará lugar a los órganos femeninos y masculinos, repitiendo el ciclo.

A parte de esta reproducción sexual, se ha observado que algunos musgos son capaces de formar yemas (n) en la terminación de sus filidios, que podrán dispersarse y dar lugar a nuevos individuos mediante reproducción asexual.