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Los briófitos: musgos y hepáticas

Publicado por Victoria González

Los musgos o briófitos son el grupo más primitivo dentro de las arquegoniadas (que incluyen a musgos, helechos y gimnospermas). Evolutivamente fueron las primeras en conquistar el medio terrestre y vivir fuera del agua, aunque dependen mucho de ella para su supervivencia.
Sus características principales son:
– Presentan rizoides, caulidio y filidios, unas hojas muy sencillas sin peciolo. Estos órganos son semejantes a los de las plantas vasculares pero no tienen tejidos conductores de líquido y nutrientes.
– Sus órganos reproductores – anteridios y arquegonios – están poco protegidos, generalmente esta protección viene de alguna hoja modificada.
– Su ciclo biológico presenta alternancia de generaciones, es decir, una generación sexual –gametofito- alterna con una generación asexual – esporofito-. El esporofito es más pequeño y vive a expensas del gametofito.

Ciclo de los briófitos: El gametofito es la parte verde que realiza la fotosíntesis, es haploide y soporta los órganos de reproducción sexual: anteridios, que se agrupan en número elevado y constituyen el androceo; y arquegonios, que se agrupan en número más reducido formando el gineceo. Los anteridios generan los gametos masculinos que fecundan al gameto femenino y ovocélula. Como resultado de la fecundación se produce el esporofito o parte no verde, diploide, formado por un pie, una seta o pedúnculo y una cápsula. La cápsula es la encargada de la génesis de las esporas haploides, que son dispersadas por viento y agua y germinan para formar un protonema. Se trata de un filamento fotosintético sencillo y ramificado, con una estructura muy similar a la de las algas. Del protonema se diferencia el gametofito y el ciclo comienza de nuevo.

Los briófitos se diferencian en tres grupos:
Clase Bryopsida: son los comúnmente denominados “musgos”. Presentan un gametóforo folioso, esporofito de crecimiento definido y su esporangio solo produce esporas.
Clase Marchantiópsida: las conocidas como “hepáticas”. Su gametóforo puede ser folioso o taloso, el esporofito tiene crecimiento definido y el esporangio produce tanto esporas como unas células estériles llamadas filaterios o eláteres.
Clase Anthocerotopsida: el gametóforo es taloso, el esporofito tiene un crecimiento indefinido y el esporangio produce esporas, elaterios y pseudoelaterios.

Ecología de los briófitos: los briófitos alcanzan la mayor diversidad en zonas de clima tropical y templado, aunque pueden vivir una gran variedad de ambientes, siempre que tengan suficiente humedad. Existen sin embargo los llamados briófitos xerófilos que pueden vivir en rocas expuestas y sitios más desnudos, gracias a adaptaciones que les permiten interceptar agua por capilaridad. También son capaces de paralizar las actividades metabólicas cuando el agua escasea y volverlas a reactivar cuando hay humedad.
Muchos musgos habitan en los bosques, y en ellos cumplen importantes funciones ya que retienen el agua y crean un ambiente propicio para la germinación de semillas. Pueden crecer sobre rocas, sobre la hojarasca e incluso sobre la madera podrida y la corteza de los árboles. Otros briófitos son acuáticos o anfibios y crecen fijos a las rocas de ríos y arroyos temporales, en fuentes y manantiales o en zonas encharcadas.
Según el tipo de sustrato en el que se desarrollen, los briófitos pueden ser acidófilos, si viven en medios con pH bajo o ácido, neutrófilos, si necesitan un pH cercano a 7, y basófilos, cuando viven en pH básicos.

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