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Por qué las rayas liberan a sus crías cuando se sienten amenazadas

Publicado por Ramón Contreras

La relación entre los adultos y las crías de una especie no puede entenderse nunca desde el punto de vista humano. Nuestra especie tiene una forma concreta de relacionarse con los individuos en estado de desarrollo, e incluso dentro de nuestra especie, la cultura, la sociedad o las circunstancias hacen que variemos la forma de interaccionar. En el reino animal cada especie ha desarrollado una forma concreta de relacionarse con los hijos.

Una de las cosas que más sorprendió a los investigadores cuando estaban analizando el comportamiento de las mantas y las rayas es que cuando se veían atacadas por tiburones, su principal depredador, expulsaban a sus crías. Hay que recordar que los condrictios, los peces que tienen el esqueleto de cartílago y no óseo, no dejan los huevos en el agua, como sí hacen los peces óseos, sino que llevan a sus crías en su interior, como por ejemplo los mamíferos.

Al principio los investigadores pensaron que las rayas lo hacían como una forma de distraer a los tiburones para que atacasen a las crías, todavía no desarrolladas del todo y, por lo tanto, casi indefensas. Después de poner el grito en el cielo y analizar la situación de una manera más fría, vieron que en realidad lo que estaban haciendo las madres de rayas era dar una oportunidad a sus crías de sobrevivir. El tiburón tendía a preferir seguir yendo a por la madre, una presa más grande y que le iba a reportar más alimento, que a por las diminutas crías. De esta manera, los especialistas vieron que las madres mediante la expulsión de sus crías cuando veían que iban a ser devoradas, lo que estaba haciendo era dar una oportunidad a sus crías, aunque fuera muy pequeña, para sobrevivir. Esta estrategia también la llevan a cabo curiosamente los tiburones y ocurre con cierta frecuencia, puesto que ambos grupos suelen ser depredadas por otros tiburones.

Las crías de raya pueden ser muy pequeñas y los tiburones deciden que no merece la pena comérselas

En principio podríamos pensar que esta forma de actuar no tiene mucho sentido. Las crías todavía no están completamente desarrolladas y sus oportunidades en el mundo exterior son casi nulas. Sin embargo, las rayas y los tiburones que realizan este tipo de maniobras de protección de sus crías llevan millones de años viviendo en los océanos del planeta. Aunque no sabemos desde hace cuanto tiempo han adoptado esta estrategia, la cuestión es que sí que les funciona. Si no fuera así, las especies que lo hacen habrían desaparecido y, como decimos, llevan millones de años en el planeta. Entre las capturas de los pescadores se ha visto que más de 80 especies de tiburones son capaces de inducir el parto cuando se sienten amenazadas, o lo que es lo mismo se ha visto que madres de 80 especies de tiburones han empezado a liberar a sus crías antes de tiempo (apenas desarrolladas) cuando eran pescadas o cuando acababan por algún motivo varadas en la orilla. Incluso ya fuera del agua, las madres intentaban que sus crías tuvieran un final diferente liberándolas. Los cálculos realizados indican que entre el 25% y el 85% de las madres, dependiendo de la especie de raya paren a sus crías antes de tiempo debido a la hostilidad de los medios en los que viven.