Biología
Inicio Etología La democracia de caza del licaón, el mejor cazador del mundo

La democracia de caza del licaón, el mejor cazador del mundo

Publicado por Ramón Contreras

Tal vez los licaones no sean la especie más emblemática de África. Ni la más querida, ni la más hermosa. Sin embargo, estos perros salvajes africanos,como se les conoce vulgarmente, son los mejores cazadores del mundo. Cuando salen de cacería, la manada tiene una tasa de éxito que ronda el 80%. No hay cazador terrestre que pueda igualarles. Los felinos quedan muy atrás en su éxito. Leones, guepardos y otros grandes gatos no pueden rivalizar. Ni siquiera el gato patinegro, también africano, con su tasa del 60% le hace sombra y eso que obtiene una presa cada 50 minutos. Lee más sobre las tasas de éxito en la caza de los felinos en su artículo aquí.

En el artículo principal de los licaones ya hablamos de como votaban para decidir si salían a cazar o no. Ahora veremos con mas profundidad este complejo sistema de comunicación que después también les sirve durante la cacería para ser tan exitosos. Su sistema de perseguir a las presas por relevos demuestra que son capaces de establecer una estrategia conjunta toda la manada y de trabajar en grupo.

Los licaones viven en manadas familiares que pueden ir desde un núcleo pequeño de unos padres con sus crías, hasta varios núcleos relacionados con lazos genéticos. Los licaones como animales gregarios interaccionan mucho con otros miembros de la manada. Es frecuente que se junten con unos saludos muy ruidosos, corren juntos y levantan polvo. En estas reuniones uno de los individuos puede realizar un sonido nasal y corto, similar a un estornudo. Luego, cada individuo reunido de la manada estornudará o no. Durante un breve periodo de tiempo se van añadiendo estornudos a esa especie de canto colectivo extraño. Si la mayoría de los adultos implicados estornuda se irá de cacería, en caso contrario se disolverán hasta una nueva ocasión. Tan solo un tercio de las reuniones alcanzará el cuórum necesario para poner a la manada en marcha. Además, para la votación es importante quien da su voto en primer lugar. Cuanto más importante es el que estornude primero más probable es que se vaya a por un impala. Se ha comprobado que si la pareja dominante está en la reunión y estornuda es más probable que se haga la cacería. El estudio llevado a cabo en Botswana reveló con sus datos que si la pareja dominante no estaba en la reunión era necesario que se estuviera estornudando durante algo más de tiempo. Esto demuestra una vez más la jerarquía de las manadas -matriarcales- y que el voto de todos los licaones no tiene el mismo valor.

Sin embargo, esto demuestra por otra parte que la manada puede ir a cazar aunque la líder de la manada no quiera. Costará más, sí, pero es posible. De esta manera, los líderes -los primeros que comen de todas las presas y los que presumiblemente pasan menos hambre- no decidirán en exclusiva y por los demás cuando ir a cazar.

Algunos de los miembros de la manada no irán a cazar, aunque tengan voto. Tras la cacería los miembros que no han ido, como ancianos, jóvenes o los que se han quedado guardando a las crías reciben igualmente su parte de la comida que los triunfadores regurgitarán para ellos.