Biología

Inicio Etología Comportamiento adquirido

Comportamiento adquirido

Publicado por Ramón Contreras

Los seres vivos reaccionan a su entorno, estas reacciones pueden ser simples, como las hojas que se van girando para recoger mejor los rayos de sol o pueden ser complejas, como la respuesta de la hembra de jilguero al canto del macho.

Estas respuestas complejas es lo que denominamos comportamientos. Estos pueden ser innatos, si no se han aprendido, están grabados en nuestros genes. Para saber más de este tipo de comportamiento puedes leer nuestro artículo aquí . Todos los comportamientos son la respuesta resultante de la interacción entre nuestros genes (la parte innata que nos lleva a sobrevivir y reproducirse) y el ambiente (en función del cual decidiremos si hay que quedarse y luchar o huir).

A veces adquirir conocimiento es más dificil de lo que parece.

A veces adquirir conocimiento es más dificil de lo que parece.

El otro tipo de comportamientos son los aprendidos, aquellos que el individuo tiene gracias a la transmisión horizontal de conocimientos. Sería interesante leer este artículo sobre transmisión de conocimiento (genes y memes) para entender mejor la dinámica del conocimiento, aquí. El comportamiento adquirido tiene una gran componente ambiental, puesto que se basa en un balance interno de las vivencias pasadas.

Los comportamientos aprendidos pueden aprenderse bien de forma autodidacta, por ensayo y error o bien mediante la enseñanza de un individuo que ya tiene el conocimiento. Un ejemplo corriente de esto es no meter los dedos en un enchufe. Se puede decir a un niño que no meta los dedos en un enchufe, pero aún así el niño lo aprenderá de forma autodidacta. Esto es debido a que en ese momento, cuando aún se es pequeño, el peso de la información que recibimos de otros individuos no la valoramos puesto que todavía no hemos aprendido que tiene un gran valor.

Un comportamiento adquirido surge ante un estímulo que ha sido repetido una o varias veces y ante el que se ha establecido una respuesta. El número de veces al que se tiene que someter a un individuo para que aprenda algo es directamente proporcional a la necesidad que se sacie con el nuevo comportamiento.

Por ejemplo, las ratas de laboratorio aprenden a dar a una palanca para obtener dosis de alimentos o aprenden a resolver un laberinto hasta el queso. Sin embargo, las ratas que se han tenido sin alimento aprenden estos comportamientos mucho antes que las que han sido alimentadas regularmente. Esto es debido a que en las ratas hay un fuerte instinto o comportamiento innato para la exploración y si no tienen hambre el tiempo que tardan en dar a la palanca o en resolver el laberinto puede aumentar de forma extraordinariamente considerable respecto a las ratas hambrientas.

La rama de la biología que estudia el comportamiento animal se llama etología y puedes aprender más sobre ella leyendo nuestros artículos aquí y sobre Konrad Lorenz, uno de sus padres fundadores, aquí.

Un conocimiento se adquiere, por norma general mediante “premios y castigos”, respuestas positivas o negativas. Meter los dedos en el enchufe da una respuesta negativa (castigo), sonreír desde la cuna a una cara da una respuesta positiva porque hacen caso al bebé (premio).

El condicionamiento clásico es la adquisición de una respuesta ante una señal en previsión de otra que puede darse o no. Cuando se coge la correa de un perro, éste al verlo se emocionará pensando en que va a salir, aunque todavía no está fuera y el dueño pueda tan solo estar ordenando.

Categorías: Etología