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Los peces meditarráneos más seguros por su baja cantidad de mercurio

Publicado por Ramón Contreras

Hace pocos días hablábamos en Laguia2000 sobre la intoxicación por mercurio (próximamente), que recibe diversos nombres tales como hidrargiria, hidrargirismo o mercurialismo. La intoxicación por mercurio es grave y puede ser letal. Pero, por otro lado, suele darse por acumulación lenta del metal en nuestras células, por lo que los síntomas aparecen paulatinamente y pueden pasar desapercibidos o no diagnosticarse correctamente. Por desgracia, el mercurio causa daños irreparables, por lo que muchas veces cuando se detecta es tarde para actuar.

Una de las principales fuentes de mercurio en la dieta viene del mar. En los mares, y especialmente en el mediterráneo, se acumula el mercurio y los habitantes marinos son los primeros en absorberlos. Dado que el mercurio tiene una vida media muy larga dentro del organismo (más de 25 años) los animales marinos lo acumulan durante toda su vida. El problema para el ser humano viene cuando consumimos pescado o marisco. Sobre todo los peces que se alimentan de otros peces (carnívoros) acumularán mercurio. Los herbívoros comerán algas con mercurio y lo acumularán, pero los depredadores secundarios acumularán todo el mercurio que ingieren de los herbívoros. Los humanos, al consumir estos carnívoros, como el atún, cogemos todo el mercurio que tengan.

Un estudio reciente llevado a cabo en peces mediterráneos ha observado qué peces son los que acumulan más mercurio y cuáles están dentro de rangos seguros para el consumo continuado. Sin querer mantener más la intriga, serán los peces grandes y más longevos los que acumulen más mercurio, una vez más como el atún.

El estudio de Marco Capodiferro et al. «Wild fish and seafood species in the western Mediterranean Sea with low safe mercury concentrations«. Environmental Pollution, 2022 ha tomado más de un millar de muestras de 58 especies diferentes de interés económico. Las especies que “aprueban” el examen pertenecen a diversos puntos de la cadena trófica, y, por lo tanto, no solo los primeros depredadores serían aptos para la alimentación. Encabezando la lista se encuentra la salpa y la siguen anchoas, sardinas, dorada, caramel, besugo y bacaladilla serían los peces que mejor aprobarían, y en la lista se incluye también el calamar, que si bien no es un pescado, es el representante de los moluscos en la lista, puesto que uno de los 47 calamares analizados sobrepasaba la marca. Otros pescados como geret, lampuga (el único gran depredador que aprobaría), boquerones, galán (o raor), serrano, salmonete y corvallo pasarían también la nota de corte, aunque con concentraciones mayores. El consumo de todos ellos de forma semanal proporciona más de la mitad del consumo de metil-mercurio (MeHg, una de las formas más comunes en las que se encuentra en la naturaleza) recomendado por las autoridades de la UE. Del resto de marisco analizado ninguno presentaba, de media, una concentración de mercurio baja.

El artículo se hace eco de la necesidad de que las autoridades competentes recuerden a los consumidores los niveles semanales de cada pescado que pueden comer. Sobre todo ante el aumento de consumo de pescados y mariscos que muestras niveles especialmente elevados de mercurio.