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Ecosistemas de dunas: la arena detrás de las playas

Publicado por Ramón Contreras

Las playas de arena son un reclamo turístico y un sitio donde mucho de nosotros vamos a descansar, tomar el sol, bañarnos un poco y relajarnos. Hace poco hablamos sobre las aves playeras (aquí) y vimos otras especies que comparten ese entorno con nosotros. Las playas de arena no son un elemento aislado de los ecosistemas,normalmente forman parte de un sistema dunar que se adentra en la tierra. Las dunas son un sistema ecológico en sí mismo con sus particularidades e interacciones y por lo tanto requiere de protección para conservar su diversidad.

Las dunas mantienen la arena de las playas

Las dunas de arena forman pequeñas áreas dentro de ecosistemas costeros más grandes. Sin embargo, las características de su suelo y su proximidad al mar causan que los seres vivos que se adaptan a vivir en ellas sean diferentes a los de sus alrededores donde el suelo es más resistente. Y es que una de las claves de los ecosistemas dunares es precisamente la arena. El suelo no puede retener el agua debido al tamaño de sus granos y las plantas no pueden anclarse correctamente durante mucho tiempo. Por otro lado los animales excavadores no harán muchos túneles, puesto que el techo se derrumbaría constantemente.

Las dunas se forman por la salida de arena del mar. Primero formarán las playas, pero las mareas y los vientos acabarán creando acumulaciones de arena que se va amontonando, las dunas, que irán acumulándose tras la playa y extendiéndose tierra adentro hasta varios kilómetros. A medida que se adentren, alejándose de la costa irán perdiendo su forma triangular y se suavizarán sus características. Los sistemas de dunas ayudarán a proteger los frentes costeros y las playas, reponiendo arena o intercambiándola con las playas dependiendo de la dirección del viento y los temporales. Los sistemas dunares jóvenes reciben el nombre de dunas vivas, móviles o embrionarias. En ellos los suelos son siempre cambiantes, se caracterizan por la falta de agua disponible para las plantas, la alta salinidad del suelo y la carencia de materia orgánica. Estas dunas no se fijan hasta que la vegetación echa raíces. La colonización vegetal de estas dunas requiere mucho tiempo y la intervención de especies especializadas en retener los granos de ares bajo sus raíces y entre sus ramas. Al morir estas plantas empezarán a crear un poco de suelo. Otras plantas que requieren poco suelo colonizarán entonces las dunas, que ya serán fijas, agarra el suelo bajo ellas y frenan el movimiento de las dunas. Algunos de los arbustos típicos de esta franja dunar son las sabinas o los enebros. Con el tiempo esta arena se endurecerá mucho y se fosilizará formando un suelo duro que ya podrá ser colonizado por especies menos especializadas. Estos tres tipos de dunas se suelen encontrar en bandas o franjas paralelas a la zona de costa.

Debido a su cercanía a las playas, los sistemas dunares son un ecosistema muy amenazado y degradado. Por ejemplo, en Europa tan solo el 15% de los ecosistemas dunares está en un estado razonable. La belleza de esos páramos y la potencialidad de la diversidad que albergan deberían ser suficientes razones para proteger las dunas y sus ecosistemas.