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Un huerto urbano de invierno

Publicado por Ramón Contreras

De un tiempo a esta parte la gente se preocupa más por la calidad de lo que come. No se sabe si por que la sociedad está adquiriendo una nueva conciencia ecológica, por un rechazo de la industrialización alimenticia o por simple moda. Pero la verdad es que en los últimos años mucha gente se ha planteado tener un pequeño huerto urbano. Este tipo de huerto permite tener a mano algunos de los productos alimenticios frescos, sabiendo que abonos o pesticidas se han usado en su obtención, puesto que de ponerlos, lo hace uno mismo.

Un semillero casero puede hacerse con casi cualquier cosa, una fiambrera o un vaso de plástico bastará.

Para tener un huerto urbano basta tener sitio para poner unas cuantas macetas y una ventana a la que le dé el sol una buena parte del tiempo. Hay mucha gente aficionada a tener macetas en casa. Las plantas siempre dan un buen aspecto a una casa y si además consigues un valor añadido con tus plantas ¿qué más se puede pedir?

Como estamos en diciembre parece que lo más adecuado es hablar de las plantas que se pueden plantar en esta época del año, que siempre parece más difícil de cultivar nada en invierno que en verano, pero eso no es del todo cierto, hay plantas que de hecho deben plantarse en invierno u otoño para que crezcan y otras que toleran perfectamente este frio. Se recomienda plantar primero en semillero y después transplantar con la planta ya de unos pocos centímetros. Vamos a ver un repaso de nuestras posibilidades de invierno para nuestro pequeño huerto urbano en casa:

Los ajos o las cebollas son una inmejorable opción para el invierno. Dependiendo del frio del lugar se pueden plantar de octubre a febrero. Algún ojo inquisitivo ya se habrá dado cuenta que los dientes de ajo o las cebollas empiezan a germinar en invierno en su cocina sin ni siquiera ponerlos en maceta, sino en el propio sitio donde se guardan. Así pues, plantarlos en macetas, con la punta que asome un poco de la tierra te dará unos tallos riquísimos de ajos tiernos ideales y sabrosos para cocinar.

Las lechugas son otra buena opción para el invierno, puesto que algunas especies crecen estupendamente en invierno, necesitan suelos con muchos nutrientes y que drenen bien. Además se les puede ir retirando las hojas más viejas y seguirá dando hojas nuevas casi indefinidamente hasta el verano, cuando hay que cortarles la espiga para que sigan dando hojas.

Otra opción que te durará todo el año son plantas aromáticas como el tomillo, el romero o el laurel, de tallo leñoso y a las que siempre puedes acudir para aderezar una comida. El perejil o el cilantro no aguantan bien el frío por lo que es mejor dejarlas para primavera- verano.

Para acabar, ¿quién no ha plantado una legumbre en un bote? Pues sí, casi cualquier legumbre, judías, lentejas, garbanzos, son ideales para empezar a crecer en estas fechas. No darán fruto hasta primavera, ni bastará con una única planta para poder comer una familia, pero se puede hacer un pequeño cultivar con cuatro o cinco que siempre es gratificante probar alimentos cultivados por uno mismo.

Hay muchos alimentos que se pueden cultivar en invierno, pero no tenemos sitio para nombrarlos a todos. Solo nombrar que también se pueden poner algunas flores como la amapola, para usar sus semillas o setas, como los champiñones que pueden crecer en casa con relativa facilidad.

Finalmente comentar que este tipo de huertos pueden ser una buena labor pedagógica para los niños. Para que aprendan sobre las plantas y de donde viene lo que comen. Además, en un colegio siempre hay más sitio para poner macetas que en un piso en la ciudad.

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