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El herbario: secado y preservación de las plantas

Publicado por Javier García Calleja

¿Qué hacer al recoger las plantas?

Las anotaciones de campo deberían ir, siempre que sea posible, acompañadas de algún espécimen de la planta que se describe. De todos modos, antes de empezar a recolectar material para secarlo y preservarlo es mejor asegurarse de que no se está infringiendo ninguna ley. Hay que recolectar únicamente lo mínimo necesario. Y evitar recoger plantas que se encuentren protegidas por la ley, al estar en peligro de extinción o amenazadas.

Cada espécimen debe llevar etiqueta completa con fecha, localidad precisa con coordenadas y altitud, hábitat y sustrato. Anótese porte, tamaño, color de flores o frutos, estado fenológico, nombre del recolector, número de colección y especies asociadas. Esta información da valor científico a la muestra y facilita futuras revisiones.

Secado.

El secado es el método que se emplea con más frecuencia. Sus técnicas varían en función del material, pero hay un par de reglas generales. Durante el verano es mejor recolectar los especímenes por la mañana, justo cuando se acabe de evaporar el rocío. Si no es posible hacerlo así, habrá que sacudir tanta humedad como sea posible. Si vamos a recolectar espigas maduras, no debemos dejarlas madurar en la planta. Es mejor hacerlo en el interior para protegerlas de los insectos y otras plagas. Una vez recolectado el material hay que proceder a secarlo lo antes posible para evitar que se pudra o se deforme.

Recoja preferentemente ejemplares con flores y, si es posible, también con frutos, evitando material empapado por la lluvia. Transporte en papel, no en plástico cerrado, y sin comprimir, para prevenir condensación, moho y deformaciones. Así se evitarán pérdidas de color y roturas innecesarias.

Una despensa, una habitación, bien ventilada puede ser una excelente cámara de secado. Para que las plantas conserven su aspecto tridimensional se las puede colgar invertidas en un lugar por el que circule el aire. Las herbáceas y otras plantas delicadas hay que ponerlas en una bandeja cubierta con papel grueso o bien en los estantes de madera de la alhacena. Lo mejor que se puede hacer con las flores, las hojas y las plantas pequeñas es prensarlas.

Un ambiente templado, seco y bien ventilado acelera el secado y disminuye el riesgo de hongos. Use láminas de cartón corrugado entre papeles secantes y cambie el absorbente cuando esté húmedo para mantener la eficacia. Evite cámaras húmedas o cerradas que retengan vapor de agua.

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Prensado.

Muchos de nosotros recordamos con alegría nuestros experimentos infantiles en los que prensábamos flores entre periódicos doblados cubiertos por pilas de libros. Para prensar correctamente, lo más importante es tener paciencia, pues el material tarda como mínimo de cinco a seis semanas en fijarse y puede tardar un año en llegar a secarse por completo. Estp es muy importante si queremos tener una colección realmente duradera.

Excepto en el caso de que el material sea muy grueso y haya que ir cambiando periódicamente el papel absorbente, no es bueno abrir la prensa con frecuencia para ver si ya está todo seco. Por regla general, puede decirse que cuanto más se prolongue el secado y el prensado, más finos y permanentes serán los resultados y menos peligro habrá de que se deterioren.

Es mejor emplear papel secante en vez de periódicos, pues éstos tienden a manchar las plantas con tinta. Coloque la planta cuidadosamente entre dos hojas de secante cubiertas por un cartón grueso y colóquele encima una pesada pila de libros. Es así de sencillo. Lo único que hay que vigilar es que todo esté realmente plano. Si hay elementos gruesos, puede suceder que el papel secante no esté en contacto con la totalidad de la planta y el tallo o las flores acaben por pudrirse.

Una prensa básica reúne dos tablas rígidas con correas y capas alternas de secante y cartón corrugado. Disponga el ejemplar mostrando rasgos clave, con hojas por ambas caras visibles, flores extendidas y, si es pequeña, raíz o base. Incluya, si procede, un fruto o una flor suelta en un pequeño sobre.

Cuando el material esté completamente seco, conviene congelarlo alrededor de ?20 °C durante al menos 48 horas para eliminar insectos y huevos. Guárdese luego en carpetas y cajas en lugar fresco y seco, con humedad baja y estable.

Si definitivamente la botánica es nuestra afición, puede ser aconsejable comprar o fabricar una prensa, para evitar el uso de libros en el proceso de prensado y obtener mejores resultados.