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Los Mamuts

Publicado por Ramón Contreras

Este poderoso paquidermo vivió en la tierra durante el Plioceno, Pleistoceno y Holoceno, hasta hace apenas 3700 años. Hay muchas especies de estos familiares de los elefantes, siendo el mamut lanudo la especie más conocida.

Filogenia:
El género Mammuthus pertenece al Orden Proboscidea de la Clase Mammalia. Son mamíferos placentarios cuyos parientes más cercanos vivos son los elefantes actuales. Estos son los únicos vivos todo el orden Proboscidea, que en su momento llegó a tener unos 18 géneros, algunos de ellos con varias especies.

Mamut lanudo pintado realizado en la Cueva de Rouffignac (Dordogne, Francia), hace 13.000 años.

Descripción:
Los mamuts no son elefantes peludos, existen muchas diferencias físicas importante. Su cadera, por ejemplo, era mucho más baja preparada para soportar el enorme peso del animal. Algunas de las especies de mamuts eran mayores que los elefantes. El mamut imperial adulto tenía un mínimo de unos 5 metros hasta la cruz (la altura de un piso suele estar sobre los 3 metros…) y el mamut pigmeo hacía solo 1 o 2 metros hasta la cruz. Su peso medio rondaba entre 6 y 8 toneladas (el Renault clio pesa poco más de una tonelada). Sus colmillos no paraban de crecer en toda la vida llegando a medir más de 5 metros y a pesar 120 kilos cada uno, tal es el caso que llegaban a enrollarse sobre sí mismos y a cruzarse delante en los machos más viejos. La cabeza abombada de mayor tamaño que la de los elefantes actuales quedaba tan lejos del suelo y su enorme peso impedía que pudieran comer directamente por eso se cree que, como los elefantes modernos, llevaban manojos de hierba a su boca mediante su trompa que poseía dos músculos muy sensibles que usaba como una pinza. Masticaban con unos increibles molares como un puño de grande para deshacer la fibrosa hierba que componía su dieta. Para evitar el frío de su hábitat natural tenía una capa subcutánea de más de 5 centímetros de grasa por todo el cuerpo y una joroba grasa sobre los hombros. Además llevaba un pelaje corto y tupido interior y un pelaje más largo y suave para poder vivir en la zona fronteriza de los glaciares.

Habitat y distribución:
Existen restos fósiles tanto en América como en Europa y Asia, puesto que su distribución era las enormes estepas que se formaban debido al frío clima del Pleistoceno.

Alimentación:
Un mamut adulto necesitaba ingerir unos 180 kg de alimento al día para vivir. Por eso aprovechaban tanto las hierbas que crecían en las estepas como cortezas de arboles que podían tirar con sus colmillos para arrancarles la corteza.

Comportamiento:
Los mamuts como los elefantes actuales se creen que eran de especies gregarias en las estepas y solitarios o familiares en las zonas más frondosas. Manadas de hembras siguiendo a una hembra matriarca recorriendo la estepa que de vez en cuando se topaban con algún macho que si estaba en celo, tras una lucha con las trompas de sus competidores, hacía las delicias de más de una hembra durante un tiempo. Se cree que su tiempo de gestación es de casi 2 años y que parían una única cría.

Extinción:
Un animal de su tamaño no tenía predadores natrales salvo el ser humano. No obstante no extinguimos nosotros a esta especie. El cambio climático normal de la tierra parece ser la teoría más plausible para su extinción. Un animal adaptado a las fuertes glaciaciones perdió su lugar cuando se terminó la edad de hielo y llegamos al relativamente cálido Pleistoceno. Sin embargo, en esa época hubo una extinción masiva de la megafauna planetaria, por lo que posiblemente existió más de un motivo para tamaña extinción.

Actualmente y gracias a las nuevas técnicas en biología se ha podido reconstruir el ADN de un mamut a partir de restos conservados en glaciares, por lo que existen grupos de investigación dedicados a intentar clonar un mamut para devolver a estas magníficas criaturas a la vida. El precio del proyecto parece estar en 10 millones de dólares. Es un secreto a voces que hay equipos de investigación en China intentándolo, solo nos queda esperar a que se acerque el invierno para verlos otra vez pastando en las estepas mongolas.

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