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Filariasis, la infección por gusanos filarias

Publicado por Ramón Contreras

La filiarasis es en realidad la reacción del cuerpo a diferentes invasiones por parte de gusanos nemátodos. Aunque son diferentes especies las causantes de la filariasis todas desencadenan la misma respuesta del sistema inmune y tienen los mismos síntomas y diagnóstico, llegando a tener muchas veces el mismo tratamiento. Esta enfermedad es endémica de las zonas tropicales de África, Asia y América, siendo más frecuente en cada región uno o varios gusanos como causantes. Muchos gusanos de diferentes grupos pueden parasitar a otros animales, en medicina a este grupo no taxonómico se les conoce como helmintos.

Según la OMS la filariasis es una de las enfermedades más desatendidas que hay. Si bien durante años han sido exclusivas de estas regiones y tenían una baja incidencia, el aumento del turismo exótico a zonas de riesgo de contagio ha aumentado el número de casos enormemente. Aún así, los medicamentos usados para tratar la enfermedad no han sido renovados desde hace años, puesto que la investigación y desarrollo de nuevos fármacos para estas infecciones de baja incidencia global es muy baja.

Las filarias son gusanos nematodos parásitos humanos que se clasifican todos ellos dentro del Orden taxonómico Spirurida, incluido en la superfamilia Filarioidea. La forma de transmisión necesita de un vector (del grupo de los artrópodos), normalmente un mosquito o un tábano que inocula las larvas del parásito dentro del torrente sanguíneo del humano o de un animal. Una vez ahí la larva viajará y se desarrollará en diferentes tejidos dependiendo de la especie de nematodo.

Para el diagnóstico se busca el tejido donde los gusanos adultos se han establecido. Uno de las especies más extendidas por todo el mundo es Wuchereria bancrofti. Vive en los vasos linfáticos, normalmente se acumula en el tren inferior y acaban causando terribles deformaciones de las piernas que se conocen como elefantiasis. Durante el día estos gusanos se encuentran en la circulación interna, mientras que por la noche “salen a la circulación más superficial donde un mosquito podrá succionarlos para llevarlos hasta otro cuerpo.

Otro grupo de nemátodos viven solo bajo la capa superficial de la dermis. El gusano Loa loa o Onchocerca volvulus, originarios de África y África y centroamérica respectivamente producen unas hinchazones en la piel que escuecen. Si infectan los ojos pueden llegar a causar ceguera.

Finalmente encontramos el grupo causante de la filariasis visceral. Mansonella ozzardi o M. perstans típicas en américa se acumulan en la cavidad torácica o peritoneal. La acumulación de gran número de gusanos acaba provocando fuertes dolores musculares y dejan al paciente muy cansado, que los deja en un estado de alicaimiento extremo.

El tratamiento se realiza con fármacos específicos para cada familia de gusanos. De forma complementaria si la infección está muy extendida se puede realizar cirugía para extirpar los nodos de gusanos más grandes. La capacidad de enquistarse y de viajar por la sangre hace que el tratamiento tenga que ser muy agresivo y no siempre resulta 100% efectivo. Si no se eliminan todos los parásitos del cuerpo la infección puede volver a reproducirse. Por otro lado, en los sitios donde estos gusanos son endémicos es posible que aunque se haya curado al paciente vuelva a contraer la infección si no se toman medidas preventivas como la fumigación con plaguicidas.

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