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Los virus animales

Publicado por Victoria González

Los virus animales suelen tener estructuras más simples que los virus bacteriófagos y en general van envueltos. Sus ciclos pueden considerarse líticos y, en general, su material genético no se integra en el de la célula hospedadora, con excepción de los retrovirus.
Cuando una célula es infectada por un virus se dan tres tipos de fenómenos, además de los que se dan en un ciclo lítico característico. Estos fenómenos son:
– Transformación: es característica de los retrovirus. Consiste en la inserción de material genético en la célula hospedadora, en la que se producen daños, y las células normales se transforman en células tumorales.
– Infección persistente: el virus se multiplica lentamente y no produce nunca la muerte de la célula hospedadora.
– Infección latente: el virus está presente pero es inocuo para la célula. Después emerge y ocasiona una infección lítica. Un ejemplo es el virus del herpes.

Virus de la hepatitis A

A continuación se repasan algunos de los virus animales más típicos:
Herpes: hay dos tipos de herpes, uno provoca calenturas y el otro los herpes genitales. Aparecen como consecuencia de una infección primaria que se cura, pero les permite llegar a determinados ganglios nerviosos y el virus permanece allí, pudiendo reavivarse más adelante. Se piensa que esta reactivación se produce como consecuencia de estrés corporal. Son muy contagiosos y no existe tratamiento eficaz para curarlos.

Varicela y zoster:
el virus de la varicela es la infección primaria. Se trata de una enfermedad infantil, no requiere tratamiento específico, y solo se padece una vez en la vida. El zoster o “culebrón” es la reactivación secundaria del virus. Produce un sarpullido en la zona de la cintura. Aparece en adultos y es muy doloroso. Se trata con aciclovir y no es contagioso.

Viruela: es un poxvirus, con ADN de doble cadena. Está erradicada desde los años 60 y se consiguió gracias a que, por un lado, es una enfermedad estrictamente humana y, por otro, en 1796 Jenner desarrolló la vacuna. Era un momento en que era una enfermedad endémica, y la Organización Mundial de la Salud hizo una fuerte campaña para erradicarla.

Hepatitis: producida por muchos agentes etiológicos. La más grave es la hepatitis B, producida por un virus de ADN de doble cadena. Produce diftericia, es decir, la piel amarillea debido a los problemas en el riñón que ocasiona. Se transmite tanto por la sangre como por contacto sexual. En los años 80 hubo una epidemia de esta enfermedad, ya que se fabricó una vacuna contra la fiebre amarilla con suero contaminado. Para obtener la vacuna de la hepatitis B, se consiguen proteínas de la cápsida mediante recombinación genética.

Polio: el poliovirus es un virus con ARN de cadena sencilla y polaridad positiva. Aunque es asintomática, a veces el virus puede llegar al sistema nervioso central y provocar una parálisis que afecta a las extremidades inferiores. Hoy es una enfermedad poco frecuente, ya que hay vacunas eficaces.

Rabia: el rhabdovirus tiene ARN de cadena sencilla y polaridad negativa. Es una enfermedad muy distribuida en la naturaleza. La vacuna se basa en virus inactivados y la primera la desarrolló Pasteur.

Paperas: las transmite un virus con ARN de polaridad negativa. No es una enfermedad grave, pero en el caso de los hombres puede llegar a provocar esterilidad. Es poco frecuente.

Gripe: se trata de un ortomixovirus con ARN de polaridad negativa. La vacuna es poco eficaz ya que el virus muta de unos años a otros, así que se trabaja con proyecciones estadísticas. La vacuna es una mezcla de virus y se vacuna a los grupos de población de riesgo.

Retrovirus: se trata de virus con ARN de polaridad positiva. Mediante la enzima transcriptasa reversa, se obtiene ADN de doble cadena, y este ADN se puede integrar en el de la célula hospedadora. Puede provocar daños en el material genético e incluso desencadenar procesos tumorales. Hay cuatro retrovirus que afectan al hombre, provocando sida y leucemia.

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