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Listeriosis, infección alimentaria

Publicado por Ramón Contreras

La listeriosis es una infección causada por la bacteria L. monocistes, de la que puedes leer más en su propio artículo aquí (próximamente). Esta intoxicación es frecuentemente causada por el consumo de alimentos contaminados, bien por comérselos crudos o bien mal cocinados. Estos alimentos son preferentemente carne, leche cruda o vegetales que hayan sido manipulados en zonas contaminadas, aunque también se puede contaminar el agua o los botes donde se guardan los alimentos. A las personas con el sistema inmune deprimido se les recomienda prescindir de los alimentos no cocinados para disminuir su probabilidad de contraer esta u otras infecciones de origen alimentario.

El diagnóstico definitivo de esta infección se realiza mediante cultivo en laboratorio. A pesar de que es una infección bastante poco común su alto índice de mortalidad, entorno al 30% de los casos afectados, que puede aumentar hasta el 70% en los individuos inmunodeprimidos. Sin embargo, el aislamiento de la bacteria de la sangre, líquido cefalorraquídeo o la placenta, que es el más sensible, es señal de que la infección ya está muy avanzada. Por otra parte el cultivo de heces tiene muy poca sensibilidad a lo que se añade que alrededor de un 10% de la población mundial porta L. monocistes de forma asinomática. Es por estas razonas que muchas veces se realiza una tinción de GRAM a partir de sangre o líquido cefalorraquídeo, con la esperanza de ver a las bacterias teñidas, aunque tampoco tiene un alto porcentaje de acierto es un método más rápido.

Síntomas: el tiempo de incubación es muy variable, desde 2 días a 2 meses. Tras ese tiempo puede aparecer alguno de los siguientes síntomas: inapetencia, ictericia y vómitos. Los sarpullidos en la zona de entrada de la infección son comunes. Los síntomas son muy generales y se puede confundir con otras enfermedades. La forma más común de infección por listeria es la infección gástrica y aparece relativamente pronto. Si la infección continua puede empezar a invadir otros tejidos. Frecuentemente puede darse bacteriemia, infección de la sangre, momento en el cual se puede detectar en cultivo de sangre. Si la infección llega a las meninges (infección bacteriana en el sistema nervioso) puede provocar fiebre y cefaleas, estas infecciones son más frecuente en inmunodeprimidos, mayores de 60 y neonatos. Mucho menos frecuente es la infección del tejido cardiaco, endocarditis, solo se han reportado 100 casos en todo el mundo, su mortalidad es muy variable.

Profilaxis y tratamiento: la mejor prevención son las medidas sanitarias básicas en productos lácteos (especialmente quesos blandos) y carnes, asi como en los lugares donde se preparan los alimentos, tanto en las cocinas de casa como en las profesionales. Ante un posible caso de listeriosis, antes de un diagnóstico positivo de la enfermedad ya empiezan a aparecer los primeros síntomas, el médico tiene que valorar la posibilidad de una infección por listeria. Se ha visto que independientemente del tratamiento la enfermedad cursa más rápido o despacio dependiendo del estado inicial del paciente. Los antibióticos relacionado con la penicilina son bacteriostáticos y los aminoglucósidos bactericidas para estas bacterias.

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