Biología

Inicio Bacteriología, Patología Clara de huevo roja e infección por Pseudomonas

Clara de huevo roja e infección por Pseudomonas

Publicado por Ramón Contreras

Es posible que nunca te haya pasado y es posible que nunca te pase, pero si en alguna ocasión al partir un huevo resulta que tiene la clara de color violeta, rojo o rosado descarta el huevo y no lo uses para comer. El color inusual de la clara está revelando en esta ocasión que el huevo ha sido infectado por una bacteria del género Pseudomonas. Aunque comiéramos el huevo cocinado las Pseudomonas son conocidas por sintetizar toxinas que podrían resistir el calor y afectarnos. Entre los síntomas que causará comer este huevo se encuentran el dolor de cabeza, las nauseas y si en casos extremos (normalmente por comer una gran cantidad de huevo de clara roja y poco cocinado) puede llegar a desarrollar neumonía. Cabe puntualizar que nos referimos a un huevo con toda la clara rosada, no a la mota tan frecuente de sangre que tienen los huevos fruto de pequeñas hemorragias en el oviducto del ave. En general si la clara presenta un color que no sea transparente hay que deshacerse de ese huevo puesto que indicará una infección de algún tipo. De forma semejante si la clara presenta un tono nacarado también se ha de descartar por posibles contaminaciones.

Las Pseudomonas son un grupo de bacterias GRAM negativas que en muchas ocasiones causan patologías leves con esos síntomas, pero pueden ser letales en individuos inmunodeprimidos. De entre ellas P. aeruginosa es la más conocida y estudiada. Estas bacterias son aerobias y se encuentran en el agua y en la tierra de forma ubicua. Sus características hacen que crezcan con normalidad en gran variedad de medios con humedad, incluidas las mucosas de los animales. En una situación normal las defensas del cuerpo y la competencia con otras bacterias y hongos son suficientes para impedir su avance. Un gran número de bacterias y hongos son patógenos solo en estas situaciones de descompensación del cuerpo, a todos ellos los llamamos patógenos oportunistas. P. aeruginosa es frecuente en hospitales y como ya hemos dicho en individuos con el sistema inmune deprimido, además, es una de las bacterias que ha desarrollado multiresistencia a varios de los antibióticos más frecuentes por lo que sus infecciones graves suelen necesitar tratamientos muy agresivos. Sin embargo, el huevo es un medio estéril en el que si las Pseudomonas consiguen entrar no tienen competencia. Hay que recordar que los huevos no son recipientes estancos sino que tienen microporos por los que el huevo intercambia gases con el exterior. Es por estos que pueden introducirse las bacterias desde el oviducto de la gallina, o de cualquier otra hembra de ave. De hecho, es uno de los principales agentes infecciosos de las vías urinarias y ginecológicas tanto en aves como en mamíferos incluidas por supuesto las mujeres.

P. aeruginosa secreta al exterior de la célula la exotoxina A. su efecto en las células es de alto impacto puesto que impide la elongación de la cadena de aminoácidos mediante la inhibición de la unión del factor de elongación EF-2 con la maquinaria de traducción. Es decir, impide que la célula siga generando proteínas, por lo que acabará colapsando sin materiales para mantenerse viva.