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Cistitis

Publicado por Ramón Contreras

Se conocen por el nombre de cistitis todas las inflamaciones ya sean agudas o crónicas de la vejiga urinaria, ya sean debidas o no a la infección bacteriana. Existen por lo tanto cistitis debidas a causas químicas o radiológicas, causadas una por el contacto con determinados compuestos químicos y otra a causa de la exposición a tratamientos radiológicos, por ejemplo. Sin embargo, las causas más comunes de la cistitis son las infecciones bacterianas.

Los alimentos que modifican el pH de la orina pueden ayudar a evitar la cistitis.

Los alimentos que modifican el pH de la orina pueden ayudar a evitar la cistitis.

Escherichia coli, una bacteria propia de la flora intestinal del aparato digestivo es la principal causa de cistitis en el ser humano, lee más sobre ella aquí. Por otra parte las bacterias de la especie Mycobacterium tuberculosis, el bacilo de Koch, causante de la tuberculosis, produce también cistitis si infecta el aparato urinario. En general son las bacterias del grupo GRAM negativo las que son capaces de colonizar el aparato urinario y por lo tanto dar lugar a una cistitis.

Para que ocurra una cistitis de origen bacteriano estas bacterias han de entrar en el aparato urinario, lo más frecuente es que sea debido a una falta de higiene en la zona urogenital. Este tipo de infecciones son más corrientes entre las mujeres en edad fértil y las personas mayores. Las cistitis agudas son aquellas de duración puntual y que tras un tratamiento o el correcto funcionamiento del sistema inmune se eliminan. Por el contrario las cistitis crónicas suelen ser infecciones recurrentes que han desarrollado resistencia contra los antibióticos más habituales o debidos a las bajadas de defensas propias del ciclo de las mujeres fértiles.

Síntomas: la cistitis es un síntoma de las infecciones de la vejiga. Suele ir acompañada de dolores al orinar y frecuentes micciones. Además al inflamarse el tejido es posible que los afectados presenten dolores en la pelvis, encima de la vejiga. Debido a la proliferación bacteriana la orina puede aparecer turbia. Finalmente, la aparición de fiebre, mareos o vómitos son solo más frecuentes en las personas mayores y en los infantes menores de 5 años.

Diagnóstico: los síntomas debido a la inflamación del epitelio de la vejiga son comunes a otras dolencias del aparato urogenital. Para concretar la causa de las molestias lo ideal es realizar una prueba de cultivo a partir de una muestra de orina. Del cultivo puede tardar unos 2 días en obtenerse los resultados, por lo que muchas veces el tratamiento puede empezarse antes para evitar complicaciones.

Tratamiento: ante una infección bacteriana del aparato urinario existen numerosos tratamientos, desde antibióticos hasta tópicos que alteran el pH del tracto urinario y pueden ayudar a eliminar las bacterias. En cualquier caso los tratamientos no son efectivos de forma inmediata, puesto que la localización de la infección es de muy difícil acceso. El tratamiento sin antibióticos suele durar entre una y dos semanas. Los tratamientos no antibióticos suelen intentar paliar la inflamación, así como los dolores al miccionar, para ello es muy común el uso de clorhidrato de fenazopiridina, que alivia también la urgencia constante de ir al baño. El uso de antibióticos es fundamental para evitar que la infección se extienda hacia el resto del aparato urinario, puesto que las infecciones renales son muhco más complicadas de tratar. Antes de empezar cualquier tratamiento es recomendable acudir a un médico especialista para obtener un diagnóstico.

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