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Streptococos A, S. pyogenes, el causante de la escarlatina que está volviendo

Publicado por Ramón Contreras

La escarlatina es una infección de las vías respiratorias causada por las bacterias del grupo Streptococos A. Esta bacteria genera una toxina que afecta a nuestros órganos y sería la responsable de la enfermedad y de la entrada de las bacterias dentro de las células del hospedador. Es una enfermedad propia de la infancia, aunque puede desarrollarse raramente durante la edad adulta. La enfermedad es leve en general, pero puede necesitar hospitalización, sobre todo en menores, si las defensas no estaban muy altas en el momento de contraer la enfermedad.

Los Streptococos forman cadenas de individuos de 1 o 2 micrómetros de tamaño

Filogenia e historia evolutiva: Streptococcus pyogenes es la especie concreta que causa la escarlatina y otras enfermedades. También se la conoce por estreptococo del grupo A, estreptococo beta-hemolítio del grupo A, o por sus siglas en inglés GAS. El género Streptococcus es conocido por albergar varias especies causantes de enfermedades. Todas ellas pertenecen a la Familia Streptococcaceae, dentro del Orden Lactobacillales (grupo al que también pertenecen otras bacterias peligrosas del grupo Enterococcus) y otras de interés industrial como Lactobacillus (productoras del yogur). Todas ellas son productoras de ácido láctico. En cualquier caso pertenecen a la clase Bacilli, dentro del Filo Firmicutes, del Dominio Bacteria.

Descripción: S. pyogenes see caracteriza por ser un coco, tiene forma esférica y encontrarse formando cadenas de entre 4 y 10 individuos. Son Gram positivas y poseen la capacidad de lisar sangre (hemolisis) gracias a sus toxinas estreptolisinas S y O que tienen actividad hemolítica. Estas exotoxinas son las que causarán los halos rojos (el sarpullido) . En el análisis de Lancefield presenta el antígeno específico A un carbohidrato específico. La detección de este antígeno es la prueba diagnóstica para determinar una infección por S. pyogenes. Las cadenas se recubren de una capa de ácido hialurónico que impide el reconocimiento de las bacterias durante la invasión y consecuentemente produce los frotes más graves de la enfermedad. A parte de las estreptolisinas S. pyogenes cuenta con otra media docena de enzimas que colaboran en la degradación de los tejidos del hospedador.

Interacción con el ser humano: En principio fue erradicada del primer mundo alrededor del 1940, pero la globalización la ha vuelto a traer a la palestra con unos 600.000 afectados al año (5 veces más que a finales del silo XX). Los estudios del genoma de las nuevas cepas indican que ha habido una transferencia horizontal de genes de toxinas. Según los indicios más recientes estas nuevas cepas habrían sido infectadas por fagos (virus de bacterias) que les habrían transferido los nuevos enzimas (toxinas) para atacar mejor a las células del cuerpo. S. pyogenes puede producir infecciones en las vías respiratorias, pero también en la piel o en el riñón. El tejido que infecte dependerá de la combinación de toxinas que acarree esa cepa concreta que le permitirán colonizar mejor un ambiente u otro. Puede causar desde una faringitis a una fascitis necrotizante. Las enfermedades que causa se distinguen en dos grupos las supurativas, que producen pus, y las no supurativas, que no lo hacen. Puedes leer más sobre la escarlatina en el artículo que le dedicamos aquí.