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La bacteria de la Leptospirosis

Publicado por Ramón Contreras

La leptospirosis, fiebre del cieno o enfermedad de Weil es una infección de origen bacteriano que afecta a todo tipo de animales, desde anfibios y reptiles hasta aves y mamíferos. La leptospirois puede estar causada por alguna de las especies patógenas del género Leptospira.

Filogenia e historia evolutiva: existen 8 especies del género Leptospira que están catalogadas como patógenas. Además se han descrito 3 especies oportunistas, capaces de comportarse como patogéncias en individuos con las defensas inmunes bajas y hasta media docena de especies saprófitas, pero no patógenas. De las 20 especies que forman el género, la especie más importante es L. interrogans, que fue la primera en ser descrita en 1907, en tejido renal afectado de humanos. La nomenclatura de esta especie sigue en revisión y se modifica cada pocos años. Gracias a estudios de hibridación de ADN no solo se han logrado establecer las 20 especies, sino que además se han catalogado hasta 200 serotipos entre las diferentes especies. El serotipo clasifica las cepas o poblaciones de la bacteria dependiendo de los antígenos que presenta.

Vista al microscopio con tinción de plata de una Leptospira.

Vista al microscopio con tinción de plata de una Leptospira.

Este género pertenece a la Familia Leptospiraceae, del Orden taxonómico Spirochaetales, dentro de la Clase Spirochaetes, único Orden y clase del Filo Spirochaetes.

Descripción: a pesar de los 200 serotipos identificados la morfología general de todos los miembros del género Leptospira es similar. Las leptospiras son bacterias con forma espiral de unos 12 micrómetro de largo por medio de ancho. Normalmente presentan los extremos en forma de gancho. Estas bacterias se tiñen con la tinción de GRAM débilmente, puesto que tienen una pared tipo GRAM negativo. Por ello se emplean la tinción argéntica para verla al microscopio.

A pesar de tener una membrana externa además de la citoplasmática (como todas las bacterias GRAM negativas), la capa de peptidoglicanos se encuentra asociada a la membrana citoplasmática. Esto es algo único en las espiroquetas. En cada extremo de la membrana citoplasmática de la bacteria surge un flagelo que traspasa la membrana exterior para dar movilidad a la bacteria. Se ha descrito su reproducción mediante fisión binaria.

En el laboratorio las leptospiras patógenas pueden crecerse en aerobiosis, a una temperatura de entre 13 y 30ºC, en el medio de cultivo EMJH (Ellinghausen-McCullough-Johnson-Harris) en el que se empiezan a ver colonias a partir del cuarto día. Para algunos serotipos es conveniente añadir suero sanguíneo para favorecer el crecimiento. La forma de obtener energía y carbono para su crecimiento es mediante beta oxidación de ácidos grasos de cadena larga.

Distribución y hábitat: Las bacterias causantes de la leptospirosis están presentes en todo el mundo, con la excepción de la Antártica. Sin embargo necesitan una alta humedad y un pH neutro, ligeramente superior a 7. Por ello se encuentra principalmente en agua estancada, contaminada o dentro de sus hospedadores animales. La leptospirosis es más frecuente en zonas de bajas condiciones sanitarias. En las zonas tropicales donde las inundaciones son más frecuentes la enfermedad es cíclica, con episodios anuales. Normalmente las epidemias de esta infección son tras las temporadas de lluvia e inundaciones de zonas tropicales. Es por esto se muchas veces se habla de leptospirosis endémica.

Interacción con el ser humano: Puedes leer más sobre la enfermedad, sus síntomas y su tratamiento, entre otras cosas en el artículo que le dedicamos aquí.

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