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Mecanismos inespecificos de inmunidad (I)

Publicado por Javier García Calleja

Defensas externas inespecíficas

Están constituidas por las barreras mecánicas y químicas que forman el revestimiento exterior del cuerpo y de las entradas a conductos o tractos interiores, así como las existentes en dichos tractos.

Epidermis

La parte externa del cuerpo esta recubierta por la piel, cuyas células epidérmicas están queratinizadas y son impenetrables por los microorganismos. Las secreciones de la piel hacen que esta mantenga un pH de 5,5, que, además, dificulta la anidación de bacterias afines a la basicidad. Algunas aberturas naturales, como boca, ojos y orificios nasales, están protegidas por mucosas, que, aunque carecen de capa queratinizada, impiden la infección mediante secreciones que contienen lisozima, una enzima que destruye la pared celular de un gran número de bacterias, originándose así una barrera química.

Los revestimientos de tractos interiores presentan las siguientes defensas:

  • Las vías respiratorias están protegidas por una secreción mucosa donde quedan atrapados los gérmenes; los cilios del epitelio que recubre estas vías, barren continuamente este mucus hacia la cavidad digestiva.
  • La cavidad digestiva está protegida en el estómago por la fuerte acidez reinante y en el intestino se albergan una serie de bacterias simbiontes, que segregan sustancias antibióticas que inhiben la proliferación de otras bacterias competitivas que hubiesen llegado allí en los alimentos mal digeridos.
  • El tracto génito-urinario está protegido principalmente por la orina, que, además de tener un pH ácido, actúa como eficaz mecanismo de arrastre. Otros mecanismos son las sustancias presentes en el líquido prostático y el pH ácido de la vagina debido a la flora bacteriana de esta cavidad.

Defensas internas inespecíficas

Están constituidas por las células inespecíficas, que participan también en la respuesta inflamatoria, y proteínas presentes en el plasma como son el interferón y el complemento.

Defensas celulares inespecíficas

Si por cualquier causa las barreras mecánicas y químicas son superadas, los gérmenes pueden ser eliminados por fagocitosis, es decir, tragados y digeridos por células especiales del organismo, entre las que se encuentran:

  • Los monocitos, leucocitos que tras permanecer varios días en el plasma van a determinados tejidos u órganos (tejido conjuntivo, hígado, bazo, pulmones, etc.) evolucionando a células de mayor tamaño y con mayor capacidad fagocitaria, denominándose ahora macrófagos. El conjunto de macrófagos constituye el sistema retículo-endotelial.
  • Los leucocitos polimorfonucleares, como los neutrófilos, que actúan en el lugar de la infección atraídos por procesos de quimiotactismo. atravesando los vasos sanguíneos, donde se encuentran, gracias a un proceso conocido como «diapédesis», por el que se produce un adelgazamiento según emiten los pseudópodos.

Monocito

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