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La increible habilidad de los tiburones para regenerarse y no tener cáncer

Publicado por Ramón Contreras

Los tiburones son uno de los animales más temidos del mar. Su fama, ganada entre otras cosas por la saga de películas iniciada por Steven Spielberg es solo medio infundada. Por ejemplo, no son los animales que más muertes causan al año, sino que actualmente está en el puesto 15 de esa clasificación con tan solo 6 muertes al año (Los puestos 1, 2 y 3 son respectivamente los mosquitos, los humanos y las serpientes). En cualquier caso, es cierto que los tiburones interaccionan de una manera que podría resultarnos violenta con su medio. Meterse las cosas en la boca es una forma natural que tienen de explorar y entender el mundo. No son pocos los tiburones que al ser pescados se ha vaciado el estómago y han aparecido en su interior cosas de lo más variopintas, matrículas de coches, zapatos (con o sin pies) pero también balas de cañón antiguas, armaduras completas e incuso botellas de vino sin abrir.

Cartel promocional de la famosa película que dio mala fama a los tiburones

En cualquier caso, una de las características más sorprendentes de los escualos es su capacidad para regenerarse, le hacen inmune a desarrollar tumores y otorga a las especies de tiburones más grandes una gran longevidad. Usando al tiburón blanco como modelo se ha visto que una serie de genes que controlan la estabilidad genética de los individuos son especialmente buenos. Lo cual además de darles estabilidad genética, ha permitido a los tiburones blancos ser prácticamente las mismas especies desde hace 450 millones de años. El estudio de su genoma reveló que los genes que se encargan de velar por la seguridad del genoma, que no aparezcan mutaciones y daños en el ADN son especialmente eficaces. Además, en su genoma se encontraron un número especialmente elevado de transposones de tipo LINE, conocidos por causar roturas en la doble cadena de ADN. Los investigadores especulan que defenderse de estos transposones podría haber sido el origen de su robusto sistema de estabilidad genética.

El ejemplo más conocido al respecto es la dentadura del tiburón. El animal, que es uno de los que cuenta con la dentadura más numerosa, pierde constantemente dientes y los repone a diario. En este aspecto, se han hecho estudios muy prometedores para usar dientes de tiburón para regenerar huesos humanos, dada su alta capacidad de regeneración. El estudio del genoma de tiburón publicado en 2016 “An Ancient Dental Gene Set Governs Development and Continuous Regeneration of Teeth in Sharks” encontró que intervienen hasta 5 genes diferentes en la regeneración dental, mientras que en otros seres vivos dejan de expresarse al llegar a la vida adulta en el tiburón se encuentran siempre activos.

Incluso tras recibir heridas muy profundas y que le arrancan grandes trozos de carne, un tiburón puede sobrevivir. Otro ejemplo de su capacidad de regeneración se vio cuando un tiburón limón o galano (Negaprion brevirostris) que se había tragado una pieza de metal que le perforó el estómago, la acabó sacando. Pero no por la vía excretora. El objeto fue saliendo, atravesando el cuerpo durante más de un año, hasta salir por la piel del vientre del tiburón.