Biología

Inicio Fisiología Vegetal Gravitropismo, geotaxia, geotaxismo o gravitaxismo

Gravitropismo, geotaxia, geotaxismo o gravitaxismo

Publicado por Ramón Contreras

Los tropismos son movimientos o cambios de postura que normalmente efectúa un ser vivo como respuesta a un estimulo ambiental continuo. Por ejemplo algunas bacterias, al someterlas a un campo magnético se direccionan perpendicularmente a este. Más concretamente el gravitropismo es el movimiento que realizan los seres vivos en relación a la gravedad. Las plantas son los seres vivos que primero vienen a la cabeza cuando se habla de gravitropismo. En animales muchas veces se denomina equilibrio, ya que para mantenerse erguido los animales emplean un sistema parecido al que emplean las plantas para alargar sus raíces hacia el fondo de la tierra. Sin embargo el sistema que emplean los animales es mucho más complejo. Puesto que ellos han de ser capaces de mantenerse erguidos mientras se desplazan.

En la imagen se ven los amiloplastos de la raiz amontonados "abajo".

En la imagen se ven los amiloplastos de la raiz amontonados «abajo».

En vegetales la raíz siempre tiende a crecer a favor de la gravedad. Es gravitrópica positiva. Por el contrario el tallo siempre crecerá en contra de la gravedad. El meristemo apical del tallo es capaz de detectar la gravedad y orientar su crecimiento en contra de esta. Es gravitrópica negativa. Si pudiésemos poner bocabajo una planta recién germinada y la dejásemos seguir creciendo veríamos como las raíces empiezan a crecer a favor de la gravedad independientemente de la dirección que tuviesen anteriormente. De igual modo el tallo formaría un codo para reorientarse en contra de la gravedad.

El gravitropismo es un factor muy importante en el crecimiento de las plantas. Pero no es el único. El fototropismo es más importante si cabe. Lee sobre él en nuestro artículo aquí.

Pero, ¿cómo es capaz la plana de detectar la dirección de la gravedad? Para ello los meristemos, tanto los de raíces como los del tallo presentan unas células especializadas llamadas estatocistos. En este tipo celular tan peculiar presenta un orgánulo celular destinado a detectar la gravedad, los estatolitos.

Los estatolitos son de origen diverso dependiendo del grupo vegetal. En angiospermas son derivados de los amiloplastos. Cuando el estatolito toca el retículo endoplasmático se libera iones de calcio. Mediante una cascada de respuesta a este estímulo interno se crea un gradiente de auxinas hacia abajo. Las auxinas son una hormona vegetal que estimula el crecimiento de la raíz. Gracias al direccionamiento de la concentración de auxinas la raíz girará a favor de la gravedad. Por el contrario en el meristemo apical del tallo los amiloplastos estarán posados en la zona inferior con efectos opuestos en el crecimiento del tallo. Si se tuerce un tallo los amiloplastos se desplazarán y el gradiente de auxinas cambiará de tal manera que se estimulará el crecimiento siempre en dirección contraria a la gravedad. Puedes leer más de la auxina en nuestro artículo aquí.

Se han realizado experimentos en los que se han eliminado los amiloplastos de las células de la raíz. En ellas se ha observado que eran incapaces de decidir una única dirección para crecer. Además si se observan en el microscopio los amiloplastos vemos que siempre tienden a desplazarse por el citoplasma a favor de la gravedad. La nueva dirección de crecimiento se consigue tan solo en unos minutos después del cambio.

Categorías: Fisiología Vegetal