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¿Para qué sirven las hormonas tiroideas?

Publicado por Ramón Contreras

La glándula tiroides es una de esas partes del cuerpo que mucha gente no sabe para qué sirve o directamente ni siquiera sabe donde está. La verdad es que su función es bastante técnica, se dedica a la regulación de las señales hormonales y la sensibilidad a ellas. Además, desde hace varios siglos la tiroides puede extirparse con bastante éxito (a nivel de mortandad) y los efectos en el cuerpo causados por eliminar esta glándula son aparentemente menores. Como se ve, no es difícil que no se entienda para que sirve la tiroides, como pasa con otras glándulas como el páncreas.

La tiroides genera principalmente dos hormonas conocidas como T3 y T4 en las células del folículo. Son esencialmente la mima hormona con distinto número de grupos prostéticos de yodo. La T3, o triyodotironina, va al torrente sanguíneo e interviene en todos los procesos del cuerpo con una eficacia unas 4 veces mayor que la T4, o tiroxina, cuya afinidad por los receptores es menor. Sin embargo, la cantidad circulante de T3 es alrededor del 20% de todas las hormonas tiroideas, mientras que el otro 80% es T4. Esto es debido a que la T4 es mucho más estable y puede circular durante más tiempo por la sangre sin perder su actividad. En el hígado principalmente y en mucha menor medida en la glándula pituitaria (que funciona normalmente en sinergia con la tiroides y se regulan mutamente), se puede producir mediante enzimas (yodotironinas desyodinasas) la desyodación de la T4 para producir T3 en caso de necesitar un aumento rápido de la eficiencia de la hormona tiroidea. Como se ve, el yodo es indispensable para la formación de las hormonas tiroideas activas, también existen T1 y T2, que se generan durante la síntesis de las hormonas, pero no son liberadas al exterior de la glándula.

El metabolismo energético está regulado por la T3 y la T4, su presencia estimulará la degradación de proteínas, lípidos y glúcidos, así como aumenta el consumo de oxígeno para ello. Altos niveles de T3 harán que quememos calorías más deprisa, mientras que bajos niveles de la hormona harán que acumulemos reservas en forma de lípidos. Esto tiene efecto sobre la velocidad a la que se digieren los alimentos, la velocidad de reposición y división celular en la sangre o la propia fuerza muscular y la densidad ósea. Como se ve son hormonas bastante generalista y su participación está muy extendida a todos los órganos. Ademas interviene en la regulación de la temperatura corporal, sin ella aumenta la sensación de frío. A lo largo de la vida las hormonas tiroideas toman distinto sentido. Mientras que durante los primeros años de vida y la juventud son indispensables para controlar el correcto desarrollo y crecimiento del cuerpo, durante la etapa adulta serán importantes para mantener el cuerpo sano y con un nivel de reservas adecuado. Durante la juventud estimulará el desarrollo del aparato reproductor y durante la adultez su buen funcionamiento, sobre todo en el ciclo sexual femenino, controlado por diversas hormonas.