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Fitohormonas, las hormonas vegetales

Publicado por Ramón Contreras

Las hormonas son sustancias que pueden ser sintetizadas por células del organismo y que viajan por el torrente circulatorio hasta células diana que modifican su actividad como respuesta. Todos los organismos complejos, multicelulares, necesitan que sus células se comuniquen a pesar de estar alejadas, para ello usan las hormonas. Las hormonas vegetales también llamadas fitohormonas viajan por el xilema y el floema y las animales por el torrente sanguíneo y el linfático.

¿Dónde y cuándo actúan las hormonas? Las hormonas están implicadas en básicamente todos los procesos, tanto de crecimiento, fructificación y floración como de senescencia y dormición. Una misma hormona afecta a varios procesos y un mismo proceso se ve afectado por varias hormonas. De esta manera se consigue un balance entre distintas hormonas que producen una respuesta específica diferente en cada tejido (semilla, raíz, tallo, hoja o flor).

Las estimulos externos como la luz, la humedad o el calor activan la síntesis de las hormonas como inicio de la respuesta.

Las estimulos externos como la luz, la humedad o el calor activan la síntesis de las hormonas como inicio de la respuesta.

Las hormonas por lo tanto actúan modificando la expresión de proteínas de la planta. Promoviendo o silenciando proteínas de procesos concretos. Las hormonas se encuentran en muy bajas concentraciones en los tejidos de las plantas. A pesar de ello no todos los tejidos son productores de todas las hormonas. Sin embargo las hormonas vegetales no se producen en glándulas especializadas como ocurre con el sistema endocrino de animales, sino que se sintetizan preferentemente en una zona de la planta.

Por poner un ejemplo simplificado, cuando las hojas necesitan más turgencia (más agua) envían una señal, hormonal, a las raíces para que se aumente la absorción. Las auxinas son las encargadas de esta actividad, se sintetizan en los tallos y actúan en la raíz. Cuando las auxinas llegan a las células de la raíz estas reaccionarán a su vez aumentando la absorción de agua y el meristemo apical (el grupo de células madre encargadas del crecimiento de la raíz) se estimulará para aumentar el sistema radicular de la planta, promoviendo el crecimiento de la raíz. De este modo podemos ver como una misma hormona, en este caso supongamos que es el acido indol acético (IAA), la principal auxina, se genera en un tejido viaja por el torrente circulatorio y afecta a otro órgano de dos maneras diferentes.

Puedes leer más sobre las principales hormonas vegetales en el artículo que le dedicamos a las citoquininas aquí, sobre las giberelinas en nuestro artículo aquí o en el que le dedicamos a las auxinas aquí. Además de estas hormonas orgánicas el etileno tiene un efecto fitohormonal, puedes leer sobre ello en nuestro artículo de los frutos climatéricos, aquí.

Usos humanos: el ser humano ha conseguido sintetizar artificialmente hormonas vegetales y se emplean ampliamente en agricultura y en jardinería para hacer crecer preferentemente la parte deseada de las plantas. La parte aérea con las citoquininas y la raíz con las auxinas. Muchos abonos comerciales llevan incorporada alguna fitohormona para ayudar a mejorar el enraizamiento de la planta, la floración, etc. Además se emplean en el laboratorio para conseguir la desdiferenciación celular en tejidos de origen vegetal y su posterior diferenciación dirigida para obtener el tejido deseado, puedes leer más sobre el cultivo de tejido vegetal en laboratorio en nuestro artículo aquí.

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