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Organogénesis animal

Publicado por Victoria González

La organogenésis consiste en la formación de los esbozos de los primeros órganos en el embrión. A partir de cada hoja embrionaria se van a ir separando diferentes porciones, a partir de las que comienza la organogenésis. Del ectodermo derivarán el tubo neural, las crestas neurales y el ectodermo subcutáneo. Del mesodermo se forman la notocorda, los somitos, el mesodermo intermedio o pedúnculos de los somitos, y las placas laterales. Del endodermo deriva el sistema digestivo, sus glándulas asociadas y el sistema respiratorio.

¿Qué vemos externamente en un embrión cuando comienza la organogénesis? Por un lado, ya se identifican las regiones de la cabeza, tronco y cola, en caso de que la haya. En la cabeza se aprecian las vesículas ópticas. En la parte ventral se forman dos engrosamientos llamados placodas olfatorias. Después se invaginan y pasan a denominarse fositas nasales. Debajo de la cabeza se forman las vesículas óticas, que serán el futuro oído. En esta región de la cabeza, lo que más llama la atención son unos abultamientos entre la cabeza y el tronco, que se denominan arcos branquiales. En el caso de los peces, dan lugar a las branquias, y en los embriones de los vertebrados terrestres estas estructuras se han conservado.

Los arcos branquiales son cuatro:
– Arco mandibular: que se divide en proceso maxilar y en arco mandibular.
– Arco hioideo: en los peces da lugar al opérculo, que tapa las branquias.
– Los arcos pospalatinos: son dos, y están rodeados por la depresión senocervical.
Avanzando hacia la región caudal del embrión de distinguen los pares de somitos, que son estructuras formadas alrededor del tubo neural. También sobresale la prominencia cardíaca, que es el primordio del corazón, y por debajo de ella se encuentra la prominencia hepática, que originará el hígado. En muchos casos, también se puede intuir la prominencia mesonéfrica, precursora del riñón, en la porción más ventral a los somitos. Aparecen ya los primordios de las extremidades, y generalmente las anteriores están más desarrolladas. En lo que respecta a la cola, en el caso del hombre sufrirá una muerte celular programada. Por otro lado, el cordón umbilical comunica al embrión con la placenta.

En los anfibios, durante la organogénesis se acentúa el cambio de forma, y el primordio del corazón no sobresale, mientras que el hepático sí lo hace. Además, la región final está más ensanchada y dilatada, ya que aún contiene restos de vitelo. La región dorsal-caudal surge como una prominencia, y se llama botón caudal. A partir de ella se forma la cola, y en esa región el embrión crece más rápidamente que en las demás.

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