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El reflejo gastrocólico

Publicado por Ramón Contreras

El reflejo gastrocólico es un mecanismo fisiológico que se produce cuando se estimula el estómago, lo que provoca la contracción del colon y el impulso de las heces hacia el recto para su posterior evacuación. Este reflejo es importante para el proceso de digestión y evacuación de alimentos. La mayoría de animales lo presentan puesto que así se aseguran de vaciar el sistema digestivo de comida digerida para poder empezar a digerir la comida que se está masticando o que está llegando al estómago. Es una manera de “aligerar” el cuerpo y de asegurar el sitio para la nueva comida.

La comida y la bebida son los principales disparadores del reflejo gastrocólico

En diferentes etapas de la vida, el reflejo gastrocólico puede ser especialmente relevante:

1. En bebés y niños pequeños: Durante los primeros años de vida, este reflejo puede ser más activo y eficiente, lo que ayuda a regular el tránsito intestinal y facilita la evacuación de heces.

2. En adultos: El reflejo gastrocólico sigue siendo importante en la edad adulta para mantener un adecuado funcionamiento intestinal y evitar problemas como el estreñimiento.

3. En personas mayores: Con el envejecimiento, el reflejo gastrocolico puede volverse menos efectivo, lo que puede contribuir a problemas de estreñimiento en la tercera edad.

Diversos factores pueden afectar el funcionamiento del reflejo gastrocolico, como una dieta pobre en fibraque hará que se forme peor el bolo alimentario y que no se mueva adecuadamente, la falta de ejercicio físico, pues este ayuda a la motividad intestinal, el estrés, que se ha visto que interviene mucho más de lo que pensábamos en la digestión e incluso en nuestra lora intestinal, así como en la absorción de nutrientes y en el movimientos de las tripas, ciertas enfermedades intestinales, el uso de medicamentos que afectan la motilidad intestinal, entre otros. Por lo tanto, es importante mantener hábitos de vida saludables para favorecer un correcto funcionamiento de este reflejo y prevenir posibles trastornos intestinales.

El intestino tienen un sistema nervioso fascinante. De hecho, cada vez más se cree que es capaz de funcionar sin el control del cerebro, teniendo autonomía propia. Por otra parte, los reflejos son movimientos involuntarios del cuerpo, por lo que los sistemas nerviosos que intervienen en ellos son cerrados y no dependen del cerebro. Estos dos factores unidos hacen que el relejo gastrocólico esté inervado por varios sistemas que interactúan entre ellos. En este proceso intervienen varios sistemas:

1. Sistema nervioso entérico: El reflejo gastrocólico está mediado principalmente por el sistema nervioso entérico, que es una red de neuronas que se encuentra en la pared del tracto gastrointestinal y regula la motilidad intestinal.

2. Sistema nervioso autónomo: El sistema nervioso autónomo, compuesto por el sistema simpático y parasimpático, también participa en la regulación del reflejo gastrocólico. La estimulación del nervio vago, que es parte del sistema parasimpático, aumenta la motilidad del colon.

3. Sistema endocrino: La liberación de hormonas intestinales como la colecistoquinina y la motilina también puede influir en el reflejo gastrocólico, estimulando la motilidad intestinal.

Las bases fisiológicas del reflejo gastrocólico se basan en la coordinación de estos sistemas para facilitar el vaciamiento del contenido gástrico hacia el intestino grueso. Cuando el estómago se distiende, se envían señales nerviosas y hormonales que estimulan la contracción del colon y la relajación del esfínter anal, lo que facilita la evacuación intestinal. Este mecanismo es importante para mantener un adecuado tránsito intestinal y prevenir el estreñimiento.