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Para qué sirve contar células, en citómetro de flujo o cámara de Neubauer

Publicado por Ramón Contreras

Cuando se trabaja en un laboratorio clínico o de investigación médica, es muy frecuente tener que contar el número de células, de esporas o de partículas de una preparación. Aunque esto sirve para un único propósito, saber cuantas células hay, las aplicaciones reales son múltiples. La más sencilla de todas es saber el número de células que tiene el cultivo por extrapolación. Si esta gota de 5 mL tiene 2.000 células, el cultivo entero que tiene un volumen de 100 mL tendrá 2.000 células x 100 mL/5 mL.

Sin embargo, muchas veces se emplea las técnicas de conteo junto con técnicas de tinción. Una de las más comunes es la tinción de las células vidas y las muertas con colores diferentes. De esta manera podemos saber la viabilidad del cultivo. Si lo hacemos dos veces a tiempos distintos podemos saber la velocidad a la que el cultivo crece o se está muriendo.

Otra aplicación es contar tipos celulares concretos. Una vez más con técnicas de tinción diferencial podemos saber el número de un tipo celular concreto. Esto se emplea en muestras de sangre para saber cuantos glóbulos blancos en relación a los glóbulos rojos tenemos. Si hay un número elevado de leucocitos, es posible que el cuerpo se esté enfrentando a una enfermedad infecciosa. De la misma manera, el ojo experto puede diferenciar entre diferentes tipos de linfocitos y encontrar otros problemas u afecciones con las que el cuerpo está lidiando.

Contar tipos celulares concretos no solo se hace en la sangre, puede hacerse en otros muchos tejidos. Otra de las aplicaciones más comunes al conteo de tipos celulares se relaciona con el cáncer. Cuando tenemos una biopsia de la que sospechamos que podría contener células cancerosas, se puede hacer una preparación para contar las células. En este caso, la tinción marcará a las células sanas y de forma diferencial a las que están teniendo un crecimiento anómalo. De esta manera, si encontramos células en división constante y agrupadas, posiblemente estemos ante un tumor.

Para contar células hay varias técnicas, algunas más modernas y otras más asequibles. Las más rápidas y modernas incluyen hacer pasar la preparación de células en suspensión por un HPLC o un citómetro de flujo. Con estos aparatos se medirán moléculas concretas en el primero o tamaño y fluorescencia en el segundo. La ventaja de estas técnicas es que son automatizables, miden gran cantidad de muestra, por contra requieren mayor preparación inicial de las muestras y una maquinaria específica. Por otro lado, tenemos el conteo al microscopio. Este es el sistema tradicional, tras teñir tu muestra, pones una gota en una placa especial con una microcuadrícula (con una cámara de Neubauer) y simplemente vas contando las células que caen dentro de cada cuadrado. Después hay fórmulas matemáticas para contando un número bajo de cuadrantes poder saber aproximadamente cuantas células tiene un cultivo mayor. Contar las células es un trabajo arduo y laborioso, aunque también se ha automatizado con programas informáticos que cuentan las manchas de las muestras. Este método no requiere tanta preparación inicial y el equipamiento es más accesible, pero normalmente tiene un componente humano mayor.

Retículo de Neubauer para contar células. Se cuentan solo las que caen dentro del cuadrado marcado.

Se haga por el método que se haga, contar células es una de las labores de laboratorio que da mejores resultados en gran cantidad de campos de la medicina y la investigación moderna. Aunque tediosa, es una técnica que difícilmente puede ser sustituida por otras técnicas bioquímicas.