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Células madre para regenerar cartílagos lesionados

Publicado por Ramón Contreras

Una de las cosas que oímos continuamente es que las neuronas no se regeneran y que por eso es uno de los tejidos más delicados que hay. Sin embargo, hay muchos tejidos que han perdido la capacidad de dividirse. En realidad la mayoría de los tejidos especializados han perdido esa capacidad, sino tendríamos la habilidad de regenerar partes enteras del cuerpo. Pero que mientras el hueso es una estructura más o menos dinámica que está constantemente creciendo y decreciendo y que puede soldar los huesos hay pocos más tejidos que tengan tanta regeneración. Uno de los tejidos que más sufre del cuerpo y que no se regenera es el cartílago. Este tejido de soporte que sirve para amortiguar los golpes, el rozamiento de las articulaciones y que es un precursor del hueso tiene cierta capacidad de crecimiento pero no de regeneración. A diferencia de este último una vez roto no se vuelven a soldar las fibras que lo componen. Esto es un problema serio para los atletas de élite en particular y la gente mayor en general puesto que se desgasta con la edad y provoca grandes dolores como la artrosis y otras enfermedades que son muy limitantes y atrofiantes. Los condrocitos, las células que forman el cartílago y que constituyen entre el 4 y el 10% del tejido solo pueden formar fibras de proteoglicanos a su alrededor y por lo tanto una vez rotas no las pueden reparar.

Recientemente la medicina ha conseguido regeneraren cierta medida el cartílago. El uso de células madre injertados en las zonas afectadas y el uso de compuestos estimulantes han conseguido que el tejido se recupere. Para ello se suelen emplear células propias del mismo organismo para evitar que se rechacen. El reinjerto es muy poco invasivo y la terapia hormonal localizada tampoco. La recuperación del cartílago se encuentra sin duda dentro del futuro de las terapias ortopédicas. El principal inconveniente de la técnica es encontrar las células madre, mesenquimáticas o progenitoras de cartílago. Mientras que las células madre son muy raras, las progenitoras son más comunes. En animales las células madre se encuentran en todos los tejidos, mientras que las progenitoras de cartílago se encontrarán solo en ese tejido pero no se distinguen de las otras por lo que tiene que hacerse un perfil de actividad de actividad para asegurar su idoneidad. Curiosamente en el tejido graso periférico (como la grasa abdominal) se acumula una gran cantidad de células madre mesenquimáticas. De hecho, en 2004 se vio que la concentración de estas era 1.000 veces más que en la médula ósea. La gran concentración de este tipo de células permite el tratamiento simultáneo de varias articulaciones al mismo tiempo.

La manipulación y el cultivo de células humanas es un problema ético, pero al ser usadas las células del propio organismo adulto no debería ser un problema. En los varios centenares de injertos de este tipo que se han realizado en los últimos años no se han observado efectos secundarios a largo plazo. Este tipo de tratamientos prometen aliviar los dolores articulares de gran parte de una sociedad cada vez más envejecida.

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