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Fosfatasa alcalina

Publicado por Ramón Contreras

La fosfatasa alcalina es una de las enzimas más comunes en todos los tejidos del cuerpo de animales. Su nombre completo es fosfo-mono-esterasa alcalina, puesto que es capaz de romper un enlace fosfoester y su mayor actividad la realiza en medios de pH alcalino. Su EC (Enzyme Commission number), que es una clasificación numérica de las enzimas basada en las reacciones que cataliza es 3.1.3.1, es decir, una hidrolasa (3), que actúa sobre enlaces éster (1), concretamente de monoéster fosfórico (3) y es, en definitiva, la fosfatasa alcalina (1). En el ser humano tiene un peso de aproximadamente 55KDa.

Las nueces son una importante fuente de fósforo, para evitar los niveles bajos de fosfatasa alcalina.

Las nueces son una importante fuente de fósforo, para evitar los niveles bajos de fosfatasa alcalina.

Para su actividad es necesaria una molécula de agua de la que toma un hidrógeno para intercambiarlo por el fósforo y formar un alcohol en el proceso de liberación o de transposición del fosfato entre dos sustratos. Estas enzimas necesitan un cofactor iónico, bien de magnesio (Mg2+) o bien de Zn(2+). La fosfatasa alcalina es un tipo de hidrolasa que se engloba en la familia de las fosfatas, capaces de quitar fosfatos de diversos sustratos, lee más de ellas aquí (próximamente). Las enzimas opuestas a las fosfatasas son las kinasas capaces de formar un enlace fosfato. Lee más de ellas aquí (próximamente).

En vertebrados se encuentran en mayores concentraciones en los tejidos hepáticos (su principal sintetizador) y óseos. Su función es la desfosforilar una gran variedad de sustratos, desde nucleótidos (ADN), hasta proteínas de todo tipo. Además en la sangre tiene un papel importante en la coagulación.

En medicina se emplea la concentración de fosfatasa alcalina en sangre (ALF o PA) para evaluar diversos problemas de salud de forma rutinaria. Se consideran valores normales en el ser humano los comprendidos entre las 44 y las 147 unidades internacionales por litro. Aunque estos valores cambian con una gran variedad de factores entre los que encontramos: la forma en la que se realiza el análisis, la edad y el sexo o durante el embarazo. Un exceso de fosfatasa alcalina en sangre se socia a: hepatitis u otras enfermedades hepáticas, afecciones de huesos (incluida la remodelación de una fractura), afecciones biliares, leucemia, linfoma o raquitismo, alcoholismo entre otras enfermedades. Valores elevados de fosfatasa alcalina en sangre puede estar asociado a daño hepático, puesto que al morir las células hepiteliales a causa del daño liberan al torrente sanguíneo su contenido, que incluye gran cantidad de fosfatasa alcalina. La fosfatasa alcalina también se eleva cuando existe daño celular en otros tejidos, como en un cáncer o al sufrir una herida sangrante.

Por el contrario niveles por debajo de lo normal de esta enzima en sangre suelen estar relacionados con desnutrición, falta de fosforo, de vitamina C o de proteínas en la dieta. Para que la fosfatasa se active es necesario que sus sustratos y cofactores habituales estén en concentraciones normales, sin el fósforo el ATP no puede sintetizarse o sin el zinc no puede funcionar, por lo que se reducirá en consecuencia la síntesis de la fosfatasa alcalina. Es común encontrar bajos niveles de fosfatasa alcalina tras transfusiones de sangre o una operación.

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