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Composición iónica de la saliva

Publicado por Ramón Contreras

La saliva es una excreción que producen los animales durante la ingesta y digestión de los alimentos. Puedes leer más sobre ella en el artículo que le dedicamos aquí.

La saliva está compuesta principalmente por agua, y tan solo un pequeño porcentaje, el 1% corresponde a sustancias orgánicas o inorgánicas con las que la saliva cumple sus funciones. Este 1% puede dividirse en dos fracciones dependiendo de su composición. Por un lado encontramos la fracción serosa, que es la encargada de iniciar la digestión de los compuestos que contengan almidón. La fracción serosa consta de enzimas digestivas para este fin, como la ptialina (que es una enzima del tipo alfa-amilasa). La segunda fracción de la saliva se denomina mucosa, y está formada por los mucopolisacáridos. La función de la fracción mucosa es mantener el tracto digestivo superior (boca y faringe) lubricados para favorecer el paso del bolo alimenticio.

En el conducto la secreción primaria es alterada.

En el conducto la secreción primaria es alterada.

Existen 3 pares de glándulas salivares en la boca y cada una de ellos sintetiza saliva con características más serosas o mucosas dependiendo de la localización de la glándula y del momento, si está masticando, tragando o sin actividad. Puedes leer más sobre las glándulas salivares en su propio artículo, aquí (próximamente).

La secreción de las glándulas salivares se denomina primaria y presenta una composición iónica similar a la del plasma. En ella están los mucopolisacáridos, las lisozimas y las alfa-amilasas que han sido sintetizadas en las glándulas salivares. Esta composición es alterada por procesos de absorción y secreción durante el tránsito de la secreción primaria por el conducto excretor. Durante el viaje desde las glándulas de hasta la cavidad oral la saliva pierde sodio y cloro, que es reabsorbido mientras que se le añade potasio y bicarbonato (HCO3-), para equilibrar el pH. Veámoslo con más detenimiento:

En el conducto salival se produce una reabsorción de iones sodio (Na+) por transporte activo mediado por la bomba de sodio potasio, aumentando así la concentración del potasio en la excreción. Puedes leer más sobre la bomba sodio potasio y sus otras e importantes funciones en el artículo que le dedicamos aquí (próximamente). La aldosterona es una hormona que estimula la reabsorción de Na+y la secreción de K+. Si los niveles de aldosterona aumentan demasiado se puede llegar a encontrar saliva sin iones sodio ni cloro debido a que se hayan reabsorbido todos.

Debido a la reabsorción de las cargas positivas la saliva adquiere una cierta carga negativa lo que conlleva la reabsorción a favor de gradiente (de forma pasiva) del cloro a través de las membranas de las células de la pared del conducto. Esta reabsorción del cloro debería ir acompañada de una absorción de agua, pero los conductos de la glándula son muy impermeables al agua y esta reabsorción no se da, por lo que la saliva, por lo general, es hipotónica respecto al plasma.

Cuando se empieza a comer la secreción de saliva es mayor y puesto que no hay tiempo suficiente para modificar las concentraciones de iones en el conducto la saliva tendrá más o menos las concentraciones de la secreción primaria y por tanto serán similares a las del plasma (la saliva se hará más isotónica con respecto al plasma).

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