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Marea roja

Publicado por Ramón Contreras

Las mareas rojas son proliferaciones desmedidas de algas que consumen rápidamente todo el oxígeno del agua haciendo que otros organismos mueran y además las toxinas de estas algas se acumulan en otros seres vivos que se alimentan de ellas. Debido a la acumulación en la cadena trófica es posible la intoxicación humana con estas toxinas de algas al comer marisco por ejemplo. La toxina mejor caracterizada de este grupo es la saxitoxina, puedes leer más de ella en su propio artículo aquí (próximamente).

Se llaman mareas rojas por la proliferación grupos taxonómicos de alga concreto, cuyo color es rojo o púrpura. Las algas dinoflageladas, presentes en estos blooms o mareas, son unicelulares y se incluyen dentro de los protistas de los eucariotas, pues su clasificación es todavía poco conocida. Son algas flageladas y la coloración característica se la otorga los carotenoides que intervienen en la realización de la fotosíntesis. Lee más sobre este grupo en su artículo aquí.

Las mareas rojas pueden deberse a los cambios cíclicos propios del medio acuático. Cuando debido a un cambio de temperaturas brusco suben nutrientes del fondo marino y los dinoflagelados se aprovechan de ello. Por otra parte la acción humana es otro desencadenante de las mareas rojas, el exceso de nitratos usado en la agricultura si percola al mar puede funcionar como nutriente perfecto para estas algas que viven en un medio muy pobre de nitrógeno y por eso han desarrollado sistemas de captación de este nutriente muy eficientes. Al encontrarse con un exceso de este nutriente las algas empiezan a proliferar de forma exponencial desplazando el equilibrio ecológico.

El crecimiento tan rápido hace que consuman todo el oxígeno del agua asfixiando a los peces y otros animales marinos. Además la concentración de estas algas es tan grande que puede llegar a acumularse en las agallas de los peces. Por otra parte al cubrir la superficie del mar de algas se impide que la luz llegue a capas más interiores del agua de costa, por lo que las algas bentónicas o de mayor profundidad no puedan generar energía para vivir, y acaban muriendo.

Animales filtradores, especialmente moluscos, se alimentan de estas y otros tipos de algas de forma natural. En estas circunstancias estos animales son capaces de eliminar las toxinas que ingieren. No obstante, cuando las dinoflageladas forman una marea roja el exceso de toxina no es tan fácilmente metabolizado por los moluscos, acumulándose en su cuerpo. Se ha descrito que mejillones, ostras o almejas pueden sobrevivir acumulando estas toxinas. Que después hacen que sean peligrosas para el consumo humano.

Las intoxicaciones causadas por moluscos suelen estar relacionadas con los dinoflagelados. Se han caracterizado tres toxinas importantes capaces de causar diferentes problemas en humanos. La intoxicación puede ser diarreica, paralizante o varios tipos d neurotóxicas. En todas ellas los síntomas empiezan entre 30 minutos y 3 días después de la ingesta de pescado o marisco contaminado. Si no se recolectan los moluscos durante o justo después de una marea roja estos acaban metabolizando las toxinas y pueden volver a ser consumidos por los seres humanos.

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