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Plantas medicinales: el romero

Publicado por Victoria González

El romero (Rosmarinus officinalis) es una planta originaria de las costas del Mediterráneo, muy apreciada por ser complemento culinario y también por su aceite esencial. Pertenece a la familia de las labiadas, grupo en el cual se ubican otras especies como el tomillo, la menta y la salvia. Su nombre proviene del latín ros marinum; ros significa rocío y marinum marino, en referencia a que es una planta que crece cerca de las costas.

Descripción: Es un arbusto verde todo el año, que mide entre 0,5 y 1,5 metros de altura. Sus ramas más jóvenes están cubiertas de pelos de color blanco, que se caen posteriormente. Tiene muchas hojas, muy densas y estrechas de forma linear y cubiertas de pelillos por su envés. Las flores nacen en ramilletes y son de color azul claro, blanco o rosa. Se pueden escarchar y usar en pastelería. El fruto tiene cuatro nueces pequeñas y redondeadas de color pardo.

Hábitat: Es originario del Mediterráneo y de la región Macaronésica, y de forma natural el romero crece en sitios soleados y secos. Se cultiva mucho como planta ornamental y medicinal, también se emplea para setos y se reproduce fácilmente por esquejes.

Usos: Tanto las hojas como las flores y los aceites esenciales del romero se aprovechan. A partir de las hojas se puede hacer aceite macerado que se usa como condimento o en masaje sobre articulaciones artríticas. Los principales componentes medicinales del romero son aceites volátiles como el borneol, el canfeno y el cíñelo, taninos, ácido rosmarínico y flavonoides. Estos compuestos tienen una gran actividad antioxidante. Sus propiedades medicinales son múltiples: tiene acción antidepresiva, astringente, antiespasmódica, reguladora del sistema nervioso, diurética y estimulante circulatoria. Debido a esta última propiedad se recomienda a las personas con problemas de tensión baja.

Para aprovechar sus propiedades medicinales, la planta se utiliza de diferentes maneras. La infusión tiene, según los gustos, un sabor intenso, por lo que algunas personas la diluyen varias veces. Se usa para el dolor de cabeza y para las digestiones. El aceite de romero, de olor penetrante, se emplea mucho en aromaterapia para mejorar las defensas y el sistema inmunitario, prevenir alergias y mejorar problemas circulatorios. Tanto el aceite de romero como la infusión, aplicada mediante compresas, se emplean para desinflamar esguinces. El romero se debe evitar durante el embarazo y la lactancia.

A parte del uso medicinal, sus hojas son muy apreciadas como condimento para salsas y su madera se empleaba como combustible. Además sus flores tienen un néctar de muy buena calidad, muy buscado por las abejas, y da una miel de sabor muy apreciado. El aceite también se utiliza mucho en perfumería.

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