Biología

Inicio Botánica El Agave

El Agave

Publicado por Ramón Contreras

El agave, conocido también como maguey, pita, cabuya o mezcal, está frecuentemente asociado al alcohol que se destila de él, tequila y mezcal, aunque también puede conseguirse bebidas no alcohólicas como el pulque. En realidad Agave es el nombre de un género de plantas suculentas, de las que no todas dan alcohol.

Filogénia: El género Agave, al que actualmente pertenecen más de 200 especies, también da el nombre a la Familia Agaveaceae, dentro del Orden Asparagales (Orden que comparte con orquídeas y espárragos).

Características:
Una de las características más llamativas son sus hojas suculentas (o crasas) de buen grosor adaptadas para almacenar agua en climas de pocas precipitaciones de los que son originarias. Su tallo leñoso es muy corto por lo que las hojas forman una roseta basal de hojas largas y carnosas que presentan en ocasiones espinas en el margen siendo lo más común que acabe con una aguja en el ápice. Las hojas no presentan una nerviación clara.

Ciclo vital:
Su crecimiento es muy lento alcanzando la madurez sexual tras unos 10 años, siendo posible que necesiten hasta 30 años para madurar. El cuerpo fructífero sale del centro de la roseta llegando hasta más de diez metros de altura, del que salen varias flores verdaderas en grupos de inflorescencias espigada o paniculada. El fruto se dispersa de forma aérea mediante tres alas. Una vez florecido y las semillas maduras los agaves mueren, aunque suelen rebrotar de la base.

La piña del agave se utiliza para obtener bebidas alcohólicas.

La piña del agave se utiliza para obtener bebidas alcohólicas.

Reproducción asexual: Las especies del género Agave presentan también dispersión por esqueje, es decir un trozo de una de sus hojas puede ser separada y si cae en tierra apropiada puede enraizar y dar un nuevo individuo. Este sistema se empleó en gran medida para su dispersión por Europa.

Distribución:
El género se calcula que surgió hace unos doce millones de años. Su geocentro, lugar de origen del género, es Méjico, lugar desde el que se dispersó de forma natural por toda América, desde el sur de los Estados Unidos hasta Bolivia. Más adelante el ser humano la distribuyó a nivel mundial, debido a la facilidad que tiene para adaptarse a climas secos.

Ecología:
Su clima ideal tiene una media de 22 ºC todo el año, con gran insolación unos 260 o 300 días de sol sin nubes y a unos 1700 metros de altura promedio. No obstante puede ser una buena planta de interior en climas más fríos. Esto junto que necesita pocos cuidados le dan mucha fama como planta ornamental.

Usos humanos: En Méjico el agave se ha usado de forma tradicional para cubrir multitud de necesidades. Desde conseguir el aporte de azúcar necesario y a veces destilándolo, hasta tejidos de fibras de las hojas, usando las propias pencas como tejas o los troncos de sus inflorescencias como vigas o para hacer instrumentos musicales. En el siglo XIX se popularizó esta planta y se incluyó en muchas colecciones europeas, dando lugar a subespecies muy diferentes de las originarias americanas. Para conseguir un litro de tequila son necesarios unos 7 kilos de la “piña” del agave, del cuerpo central de la planta.

Categorías: Botánica

Un comentario para “El Agave”