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Funciones del colesterol

Publicado por Ramón Contreras

El colesterol es una molécula que está en las conversaciones y en la publicidad. Es cierto que el colesterol libre en sangre puede ser perjudicial para la salud. Por eso se comprueban las concentraciones del mismo en las muestras de sangre. Allí, encontramos colesterol de dos tipos “el bueno” el HDL y “el malo” el LDL. Aunque nosotros nos resistimos a llamarlos de esa manera puesto que ambos son necesarios. Muchas veces demonizada, esta molécula es fundamental para el correcto funcionamiento de las células. Peor no siempre la encontramos libre en sangre. Es uno de los compuestos más importantes -el tercero en porcentaje- de las membranas plasmáticas de todas las células. La hipercolesterolemia es la enfermedad en que los niveles de estas dos formas no están en la proporción adecuada.

En general se puede afirmar que el colesterol es una molécula esencial para el organismo pero no es un nutriente esencial. La presencia de colesterol en las membranas celulares de los alimentos cárnicos son una fuente suficiente para el organismo. En vegetales encontramos diferentes moléculas de tipo lipídico que tienen la misma función y con estructura muy parecida puesto que son todos ellos esteroles, como pueden ser: estigmasterol, brasicasterol o beta-sitosterol. De forma similar en el Reino Fungui -hongos y levaduras- encontramos el ergosterol.

La función más clara del colesterol en las dobles membranas que limitan las células es cambiar los estados de fluidez de la misma. La membrana celular está formada por moléculas de fosfolípidos que se mueven continuamente, entre ellos se encuentran moviéndose todo tipo de moléculas que “nadan” en la membrana. El colesterol es un lípido que tiende a asociarse con otras moléculas impidiendo el movimiento de la célula, por lo que su presencia disminuye la fluidez de las células, esto es importante por ejemplo para evitar la desintegración de la membrana cuando sube la temperatura.

Gracias a las propiedades químicas del colesterol que permiten su unión a otros compuestos el colesterol tiende a agruparse o formar balsas de colesterol y esfingolípidos a las que se unen proteínas del tipo transporte que reciben señales en un lado de la membrana y traducen una señal en el interior de la célula. La colocación del colesterol en determinados sitios permite focalizar el transporte de sustancias en las regiones más ventajosas. También gracias a estas balsas se pueden reunir proteínas que forman parte del mismo ciclo o de la misma ruta, favoreciendo que los solutos encuentren a sus enzimas y así optimizando el sistema. Las bandas de mielina y las células neuronales contienen un alto porcentaje de colesterol. Esto se relaciona a la alta polarización de las neuronas y de cómo funciona el impulso eléctrico.

Por otra parte el colesterol es un precursor de varias moléculas de alto interés biológico, las hormonas esteroides. El colesterol es el esqueleto molecular sobre el que se sintetizarán alrededor de una veintena de proteínas. Las hormonas sexuales masculinas y femeninas como son la progesterona, testosterona y estrógenos se basan en el colesterol. Pero también los corticoides o corticoesteroidales, o la vitamina D. Las sales biliares -la bilis- también necesitan un esqueleto de colesterol para sintetizarse. Además, puede formar parte de lipoproteínas.

El colesterol es imprescindible para la vida de los animales.

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