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Plantas carnívoras

Publicado por Ramón Contreras

Las plantas carnívoras son vegetales que completan su nutrición mediante la caza de pequeños animales que digieren en sus hojas. La verdad es que cuando se habla de la nutrición vegetal no suele hacerse referencia a las plantas carnívoras, puesto que representan un pequeño número dentro del Reino Plantae. Sin embargo, las plantas carnívoras han fascinado desde siempre al ser humano. Una planta que es capaz de atraer, atrapar y digerir a pequeños animales, normalmente insectos, es completamente contraria a lo que se estudia respecto a las plantas.

Las plantas, en general, se alimentan mediante la absorción de nutrientes por sus raíces, que los obtienen del sustrato en el que están ancladas. Las plantas carnívoras también tienen raíces que son capaces de absorber nutrientes y agua del sustrato como el resto de las plantas. Sin embargo, complementan su dieta con extractos de otros seres vivos.

¿Quiénes son las plantas carnívoras en la evolución? La habilidad de extraer nutrientes de los animales se ha dado de forma independiente en las plantas en una decena de linajes. Se encuentran unos 12 géneros de plantas en 5 familias que han desarrollado capacidades digestivas. En total se contabilizan más de 620 especies con capacidades para atrapar presas (o bien insectos y artrópodos) y unas 300 más que son capaces de sintetizar los enzimas necesarios para digerir los animales que se posen encima.

¿Por qué las plantas carnívoras necesitan alimentarse de animales? Las plantas carnívoras han evolucionado en ambientes donde los nutrientes del suelo, especialmente el nitrógeno, escasea. Las plantas carnívoras se han desarrollado en ambientes pobres en nutrientes, como zonas pantanosas y rocosas con gran escorrentía con pH muy ácidos. Otras plantas, como las leguminosas, solucionaron el problema de la escasez de nitrógeno creando estrechas simbiosis con grupos bacterianos capaces de sintetizar estos compuestos (el grupo Nitrobacter, por ejemplo). Sin embargo, las plantas carnívoras buscaron otra solución. Si los nutrientes no están en el suelo deberían cogerse desde donde sí hay, y la fuente de nitrógeno más abundante en esos ecosistemas son los insectos.

Las plantas carnívoras, dependiendo de su linaje evolutivo, cuentan con varios tipos de mecanismos para atrapar a sus presas. Tal vez la planta de este tipo más conocida tiene un modo de atrapar a sus presas exclusivo, la Venus atrapamoscas, juntamente con Aldrovanda vesiculosa son las únicas especies que atrapan a las especies mediante pinzamiento, atrapando a la presa entre dos partes móviles. Otras especies cuentan con zarcillos que presentan pelos pegajosos que atrapan pequeños insectos y luego se enrollan sobre sí mismos para empezar la digestión.

Las trampas más utilizadas son las de caída, en las que la víctima, atraída por el olor, entra dentro de unas hojas modificadas en forma de olla, donde el líquido digestivo las deshace. Sin embargo, la trampa más rápida es la de las plantas acuáticas del género Ultricularia. Estas plantas crean una diferencia de presión entre el exterior de su trampa y el exterior, los insectos al nadar cerca de la planta activan los pelos sensibles de la trampa que se abrirá y absorberá toda el agua cercana.

Finalmente, las plantas del genero Genlisea cazan protozoos mediante trampas denominadas de langosta-olla. Estas trampas en forma de Y funcionan como las utilizadas para atrapar langostas, permitiendo que los protozoos se introduzcan pero sin poder salir debido a los pelos que tiene la trampa en su interior.

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