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El tejido adiposo

Publicado por Ramón Contreras

El tejido adiposo es un tejido conjuntivo propio de los animales, especializado en el almacenamiento de grasa. Este tejido está formado un tipo celular propio denominado lipocitos o adipocitos, cuya característica definitoria es la capacidad de formar vacuolas llenas de lípidos en su citoplasma. Éstos últimos llegan a ser tan grandes que desplazan al resto de los orgánulos celulares, al núcleo, el retículo endoplasmático y paralizan casi por completo su maquinaria replicativa. El porcentaje del peso del individuo correspondiente al tejido adiposo varía con la edad o el sexo, incluso existen variaciones anuales en la mayoría de los animales. Entre un 15 y un 25% del peso de un humano sano es tejido adiposo, siendo mayor en las mujeres. Las variaciones de peso de un adulto son debidas a aumentos o disminuciones de lípidos en las vacuolas, de un número fijo de adipocitos.

Origen embrionario
: el tejido adiposo deriva del tejido mesenquimático o mesénquima, que es un tipo de tejido conjuntivo laxo. Este tipo de tejido se caracteriza en que gran parte del tejido está formado por matriz extracelular de colágeno y dará lugar a tejidos de sostén o cuya función es colaborar con otros tejidos, como el tejido conectivo. Aunque el tejido mesenquimal también da lugar a otros tejidos con un mayor componente celular, como el cartílago, la sangre, el hueso o el tejido graso. El mesénquima, a su vez, deriva de la capa embrionaria intermedia, el mesodermo, la más moderna de las tres capas embrionarias. Lee más sobre ella en el artículo que le dedicamos aquí (próximamente).

Los adipocitos son céluas especializadas en acumular lípidos en su interior.

Los adipocitos son céluas especializadas en acumular lípidos en su interior.

Caracetrísticas: el tejido adiposo se caracteriza por las grandes vacuolas de sus células. Los lípidos suponen casi el 90% del tejido. Existen dos tipos de tejido adiposo: el blanco y el marrón. Puedes leer más sobre ellos en el artículo que le dedicamos aquí (próximamente).

Este tejido se encuentra en diferentes partes del cuerpo dependiendo de la especie. En general se encuentra en la zona subcutánea, donde tiene como misión formar una capa aislante para evitar la pérdida de calor. En humanos existen diferencias entre hombres y mujeres a la hora de almacenar lípidos. Los hombres y las mujeres pasada la menopausia aumentan el volumen del tejido adiposo abdominal. Mientras que las mujeres en edad de concebir lo almacenan en los glúteos, a fin de dejar espacio para el desarrollo del feto.

Función: el tejido adiposo cumple tres funciones vitales en los animales. En primer lugar constituye el principal reservorio de energía. Ante una situación de gasto energético los adipocitos empiezan a romper los triglicéridos que almacenan para obtener ATP y glucosa.

En segundo lugar los animales homeotérmos emplean el tejido adiposo marrón para obtener calor. En el ser humano el tejido adiposo marrón se pierde al crecer puesto que dejamos de necesitar un aporte calórico extra. El tejido adiposo blanco forma una fina capa subcutánea para aislar los cuerpos del ambiente.

Finalmente los animales emplean el tejido adiposo como amortiguador de las fuerzas mecánicas a las que está sometido el cuerpo. Las zonas con mayor probabilidad de recibir golpes el abdomen, o la zona lumbar de los riñones, almacenan adipocitos para evitar el daño de los órganos internos.

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