Biología

Prolactina

Publicado por Ramón Contreras

La prolactina es una hormona animal que tiene efectos diferentes en hembras y machos. Fue descubierta en la hipófisis de vaca en 1928. Con posterioridad se ha encontrado la proteína en todo el reino animal, desde insectos y anfibios hasta peces y, por supuesto, mamíferos. Su función más importante es la de preparar el cuerpo femenino de mamíferos para la lactancia durante el parto, aunque posee otras funciones tanto en mujeres como en hombres durante el resto de la vida. En otros animales, que no sintetizan leche para sus crías la prolactina tiene una función más relevante en el desarrollo del aparato reproductor y en las primeras etapas del desarrollo. Durante el desarrollo embrionario la prolactina materna contribuye al correcto crecimiento del feto y durante el desarrollo del individuo la correcta secreción de esta hormona, en conjunto con otras como la somatropina (la hormona del crecimiento), la progesterona y los estrógenos influye en el desarrollo del aparato reproductor. En la edad adulta estas hormonas son las responsables del correcto desarrollo de la vida fértil de la mujer, así como también se han relacionado con el sueño y el placer sexual durante el coito.

El crecimiento de las crías

La prolactina se sintetiza en la adenohipófisis, situada en la parte anterior de la hipófisis. Su tamaño es relativamente pequeño, como el de todas las hormonas, está compuesta por 199 aminoácidos, que le dan un peso molecular de 22,5 KDa. El genoma humano codifica para solo una copia de esta proteína. La prolactina se sintetiza en un tipo celular denominado células lactotropas o células PRL. Estas células en la parte distal de la adenohipófisis se organizan alrededor de capilares especialmente diseñados para pasar a la sangre los productos de estas células. Tanto la síntesis como la liberación de esta hormona están reguladas por la hormona liberadora de tirotropina (TRH) del hipotálamo y la presencia ausencia del péptido inhibidor vasoactivo del sistema digestivo (VIP). Además la dopamina tiene un efecto inhibidor sobre su liberación también. Tanto VIP como la dopamina se relacionan con la relación sueño vigilia, por lo que la prolactina cambia durante estos cambios también. La actividad de las células que producen prolactina se ha observado que también se puede influir con otras hormonas relacionadas con diversos procesos, aunque su relación fisiológica es todavía poco conocida.

En las mujeres en edad fértil la prolactina se une a recetores de membrana del tejido mamario y estimula su crecimiento, así como la producción de los componentes proteicos de la leche materna, lactosa, caseína y lactoalbúmina. Sin embargo, no es hasta después del parto que se secreta la leche, esto es debido a que durante el parto los niveles de progesterona y estrógenos son elevados en la embarazada y estas hormonas tienen un efecto inhibidor de la secreción de leche, pero no de su producción. En los varones la prolactina no tiene un efecto claro, sin embargo la disfunción de esta hormona puede dar lugar al crecimiento de los pechos e incluso a la secreción de leche, así como afectar a la libido y otros procesos de la vida sexual masculina.

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