Biología

Inicio Ecología Estrategia de la k

Estrategia de la k

Publicado por Ramón Contreras

Los estudios ecológicos no solo se encargan de estudiar la relación de un individuo con su ambiente, sino que también estudia la relación de la especie, es decir, que decisiones “ha tomado” la especie durante la evolución para intentar sacar el mayor provecho al entorno que la rodea.

No solo nos referimos a qué come o quien se lo come o como soporta las inclemencias del tiempo. La estrategia de la “k” se define como una estrategia de supervivencia a nivel de especie, es una forma de afrontar la vida para que la especie persista a lo largo del tiempo, aun a costa de los propios individuos de la especie. La estrategia de la k se puede ver como una estrategia de supervivencia o una estrategia reproductiva o selección de la k.

El techo de saturación se calcula con los nutrientes y el espacio del medio en relación con la especie concreta de estudio.

El techo de saturación se calcula con los nutrientes y el espacio del medio en relación con la especie concreta de estudio.

La letra K hace referencia a la importancia que tiene para estos seres vivos el parámetro densidad de saturación. La K es el techo de saturación, punto a partir del cual la población no puede crecer más porque no hay recursos. Estas especies mantienen el número de individuos fluctuando en el techo de saturación, de tal manera que no agotan los recursos, pero tampoco tienen un aumento del número de individuos neto.

La estrategia de la k en términos prácticos supone un bajo número de crías por parto y un periodo juvenil largo, durante el cual las crías crecen bajo la protección de sus progenitores. Es más habitual en animales y plantas de gran tamaño, de cierta longevidad.

Los seres vivos que siguen esta estrategia suelen ser especialistas. No están hechos para colonizar nuevos territorios, sino que se establecen en un nicho ecológico y lo dominan, con una altísima competencia entre individuos y entre especies, por ejemplo los robles o las secuoyas tardan mucho tiempo en crecer y pocos de sus semillas germinan, pero una vez establecido el bosque de robles dominan el espacio, salvo que sean talados. Para ello el clima en el que viven debe ser predecible o constante, no están hechos para improvisar.

Como ya habrás adivinado tras leer el artículo el ser humano sigue la estrategia de la k, en los países llamados desarrollados, con una media de un hijo y medio por pareja (lo que lleva a la especie a la desaparición por falta de individuos). Pero existen ejemplos en la naturaleza, tanto en plantas como en animales en los que las especies han adoptado la estrategia de la k para su especie. Algunos ejemplo son el elefante, con una sola cría tras 21 o 22 meses de gestación y después de 2 a 5 años en los que sobrevive amamantada por su madre. Los elefantes han optado por tener pocas crías en cada camada y darles los mejores cuidados posibles para asegurarse que llegarán a la vida adulta. Del mismo modo las ballenas cuidan de sus crías de 7 a 12 meses, pero es que las crías de ballena crecen a razón de un centímetro al día.

La otra estrategia de supervivencia se denomina estrategia de la r, y su planteamiento es el opuesto a la estrategia de la k. Para saber más de ella puedes ver nuestro artículo aquí .

Categorías: Ecología

Un comentario para “Estrategia de la k”