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Reproducción en Plantas

Publicado por Pablo Morales

La reproducción en las Plantas se puede dar por dos vías, la via asexuada (más común) y la vía sexuada (menos común).

Reproducción asexuada en algas:

Son tres los filos formados por algas consideradas plantas; clorofíceas (verdes), rodofíceas (rojas) y feofíceas (pardas).

Entre estos tres grupos, solamente en clorofíceas unicelulares es posible observar reproducción asexuada por bipartición. Es lo que ocurre por ejemplo, en el caso de las Clhamydomonas.

La reproducción sexuada por esporulación ocurre en los tres grupos.

Reproducción Asexuada en Briófitas:

En las hepáticas puede suceder la reproducción asexuada por medio de propágulos. En la superficie dorsal de esas plantas, existen estructuras especiales denominadas conceptáculos. Estos tienen la forma de taza y en su interior están los propágulos, que son estructuras multicelulares con la forma de un ocho, que poseen células con capacidad meristemática, capaces de producir una nueva planta.

Reproducción Asexuada en las Pteridofitas:

Las pteridofitas que poseen rizoma pueden presentar propagación vegetativa, pues el rizoma puede, en determinados puntos, desarrollar hojas y raíces, dando origen a nuevos individuos. Con el posible proceso de putrefacción del rizoma en ciertos puntos, esas plantas pueden tornarse individuos independientes.

Reproducción Asexuada en las Fanerógamas:

En las fanerógamas, la reproducción asexuada puede ocurrir en la propagación vegetativa, pues los tallos y las hojas, que son órganos vegetativos, tienen capacidad de propagación, dando origen a nuevos individuos.

Una característica importante de los tallos es la presencia de botones vegetativos, o gemas. Cuando las gemas entran en contacto con el suelo, pueden echar raíces y formar una nueva planta completa.

Es lo que ocurre, por ejemplo, con los tallos prostrados, denominados estolones: se desarrollan sobre el suelo, en contacto con la superficie, sus gemas echan raíz y forman nuevas plantas que pueden ser separadas de la planta madre. Las hojas pueden también dar origen a nuevos individuos.

Reproducción Sexuada:

En la reproducción sexuada, son formadas células especiales denominadas gametos, siendo que un gameto femenino se une a un gameto masculino a través de la fecundación, dando origen a un cigoto.

Los gametos son formados por estructuras especializadas denominadas gametangios.

En cuanto al tipo de gametos formados, se puede hablar en términos de isogamia, heterogamia y oogamia.

En Isogamia; los gametos son idénticos entre si, tanto en la forma y tamaño como en cuanto al comportamiento, siendo ambos móviles.

En Heterogamia, los gametos masculinos y femeninos son móviles, sin embargo, uno de ellos generalmente el femenino, es mucho mayor que el masculino.

En la oogamia; uno de los gametos es grande e inmóvil y el otro es pequeño y movil.

La isogamia y heterogamia son frecuentes en algas, mientras que la oogamia es frecuente en briófitas, pteridófitas, gimnospermas y angiospermas y también en los animales.

Los mecanismos descritos ocurren espontáneamente en la naturaleza, pero pueden también ser provocados por el hombre, principalmente para cultivo económico de ciertas plantas.

La caña de azúcar por ejemplo, es plantada simplemente enterrando los tallos que poseen gemas y rápidamente enraízan y generan nuevas plantas.

A través de la propagación vegetativa, características ventajosas pueden ser mantenidas inalteradas en los individuos que se forman.

El hombre ha desarrollado otros mecanismos de propagación vegetativa, como la estaca, la alporquía y los injertos.

El injerto es el proceso más utilizado en el cultivo de plantas de interes económico y consiste en el transplante de una muda, llamada caballero o injerto, en otra planta, denominada caballo, o porta injerto, provista de raíces. El caballo debe ser de una planta de la misma especie del caballero o de especies próximas.

En el injerto es importante que el caballero tenga mas de una gema y que el cambio (tejido meristemático) del caballo entre en contacto con el cambio del caballero. Además de esto, se deben retirar las gemas del caballo a fin de evitar que la sabia sea conducida para ellas y no para las gemas del caballero injertado.

Las dos principales ventajas de los injertos son:

La muda (caballero) ya encuentra un caballo inmunizado de raíces y con esto el desarrollo será más rápido.

Pueden seleccionarse plantas con raíces resistentes a ciertas enfermedades y las utliziza como caballo. Con esto, la reproducción vegetativa de especies sensibles a estas enfermedades se tornaron más eficientes.